Disciplina y pasión, pilares en el Karate de Olimpiadas Especiales de San Ramón

Melissa Ramírez Mora, de 21 años de edad, y Javier Francisco Villegas Acosta, de 14 años, comparten algo en común: ambos son miembros del equipo ramonense de Karate de las Olimpiadas Especiales.

Pero también viven de manera similar su formación en este deporte:  ambos saben que el esfuerzo, la perseverancia y la constancia son importantes para alcanzar sus objetivos dentro de esta disciplina.

“Karate es una escuela alternativa de Olimpiadas Especiales CEDOE Occidente. Hemos recibido el apoyo de ellos, todos somos entrenadores voluntarios en Karate Olimpiadas, hemos tratado de adquirir materiales de nuestra parte poco a poco. No tenemos instituciones ni públicas ni privadas que apoyen en cuanto a eso”, explicó Ericka Bonilla Barquero, unas de las entrenadoras de esta agrupación.

Actualmente participan de 10 a 15 niños preadolescentes en plan de Olimpiadas Especiales. Ellos asisten en diferentes horarios. Por el tema de la pandemia la asistencia es controlada por precaución.

“Las edades de los participantes van desde los 5 años, jóvenes de 13 a 19 años y hasta 36 años. Las condiciones cognitivas que tienen son Síndrome de Down, Autismo o capacidades intelectuales bajas comprometidas”, añadió la entrenadora.

El equipo participa de diversas actividades en el cantón ramonense.

Además de Ericka Bonilla, el trabajo de preparación es realizado por Antonio Vargas Ramírez, quienes juntos decidieron incursionar en este campo con el objetivo de brindar un aporte a este deporte.

“Inició por inquietud nuestra (Antonio y yo), al querer que muchos se beneficien del karate, no precisamente sacando beneficios económicos sino llevar este deporte a la población que muchos discriminan”, aseguró Bonilla.

De acuerdo con la especialista, la experiencia ha representado un cambio de vida permitiéndoles ir creciendo como personas y en experiencia como instructores, sabiendo “que todos podemos y es nuestra labor enseñar a todos con respeto y paciencia”.

“El mayor desafío ha sido que empezando a dar clases nos enteramos que en Costa Rica no hay nada escrito de cómo dar karate a personas con capacidades diferentes. Por ello empezamos a prepararnos en todo y modificamos hasta los entrenamientos, haciendo karate adaptado para ellos y así lo hemos trabajado con éxito. Lastimosamente esto no ha cambiado, hemos visto la falta de apoyo a grupos generales aún más a estos grupos que requieren más tiempo”, describió.

“Mi familia me apoya”

Melissa Ramírez Mora tiene 21 años de edad y con orgullo afirma es parte del equipo de Karate de las Olimpiadas Especiales de San Ramón.

Ella trabaja con mucha ilusión en la práctica de este deporte. Sabe que el esfuerzo es necesario para alcanzar sus metas y superarse.

“Me motiva que me gusta mucho y me hace sentir parte de un grupo y ser tomada en cuenta”, explicó la deportista.

Según dijo, ella se siente realizada porque le encanta entrenar y le ilusiona ser parte de competencias.

Melissa Ramírez Mora es una persona que entrena con dedicación
Melissa Ramírez Mora es una personas que entrena con dedicación.

“El apoyo de mi familia es lo más importante porque me da seguridad y me siento acompañada y apoyada cuando participo en torneos y entrenamientos”, aseguró.

Su padre Olman Ramírez Salas explicó que la participación de Melissa en este deporte ha sido de gran ayuda para su hija.

“Ella inició en Rincón de Mora con un proyecto que trajeron para que los jóvenes de la comunidad practicaran karate, con el objetivo de mantenerlos lejos de los vicios y otros problemas”, recordó.

De acuerdo con don Olman, Melissa lleva una vida normal y alegre. “Participa en Olimpiadas Especiales y además práctica en un gimnasio. Además, ayuda a su mamá en los quehaceres de la casa”, indicó.

Ramírez dijo que la participación de Melissa en el Karate hace sentirse feliz y orgullosa por practicarlo. “Le ha ayudado a ser más disciplinada en todos los aspectos de su vida”, concluyó.

“Ha mejorado su motora y su control de movimiento”

 Javier Francisco Villegas Acosta tiene 14 años y llegó a Olimpiadas Especiales, luego de que los Sensei, Erica y Antonio, le explicaron a su mamá su propósito.

“Lo integré con muchas expectativas y hoy por hoy super agradecida porque cada paso que da es ganancia, un escalón más. Él es muy observador, de vez en cuando sale con algo cómico. Después en casa refuerza y lo va aprendiendo. En cualquier momento lo observo haciendo algún movimiento”, comentó Denia Patricia Acosta Paniagua, madre de Javier.

A Javier se le ve contento. Al estar aprendiendo y compartir con sus compañeros se siente realizado como persona y como deportista.

“Me siento bien, me gusta hacer cada ejercicio, lo observo, trato de realizarlo y al hacerlo termino con su Kiay, es decir lo completé”, describió el atleta.

Javier afirma estar muy feliz en karate
Javier afirma estar muy feliz en Karate.

Doña Denia comentó que en cuanto a las actividades adicionales que realiza Javier está la escuela, escuelas deportivas en ciclismo, música en el Sinem.

“Ha mejorado su motora y su control de movimiento. Es un paso a la vez. Él entró a karate desde sus inicios hace 4años. Es importante poderlo involucrar en actividades ya que son una gran oportunidad. Me siento orgullosa de esta gran bendición que ha sido Javier. Siempre le digo que él es un combo de oportunidades”, señaló.   

Javier destaca que la familia siempre está pendiente de sus necesidades, colaborando en su día a día, cuidado, estudio, alimentación, cuidados médicos, actividades recreativas y culturales, también en sus estados de ánimo, dándole su espacio, entre otras

“Ser mamá de un niño con diferentes oportunidades/necesidades es un aprendizaje diario y constante”, concluyó.

“El objetivo es extendernos, enseñar a enseñar”

Ericka Bonilla Barquero comentó que el trabajo ha sido muy fuerte para fortalecer al grupo de Karate de las Olimpiadas Especiales. 

“Existen grupos de karate en el país que tiene talvez 1 o 2 alumnos. Nosotros somos los que tenemos más alumnos y más tiempo. El contacto con otras delegaciones es solamente en torneos y ahí es impactante ver a todos, son enseñanza de vida y esperanza”, aseguró.

De acuerdo con Ericka, los padres han visto resultados y beneficios, por esta razón apoyan siempre llevando a sus hijos y repasando con ellos en casa. La entrenadora afirma que los padres son “las personas de donde nosotros aprendemos mejor para lograr entrenar a su hijo. Admirables”.

“Queremos entrenar personas con capacidades diferentes para que entrenen a otros como ellos en karate. Esperamos algún día que los beneficios y apoyo en grupos o comités sean para todos y no solo unos pocos. Así lograríamos extender las oportunidades”, destacó.

Esfuerzo es la palabra clave en este grupo de deportistas del cantón ramonense.

De acuerdo con Bonilla, han asistido a torneos en el país, incluso torneos abiertos como el Open, donde hay proceso de inclusión.

“Los chicos han competido con jóvenes de diferentes partes del país, ganando los primeros lugares. Para los que se pueden expresar bien nos dicen que representa un sueño donde se sienten campeones”, sostuvo.

La dirigente destacó que otros, debido a su condición o síndrome expresan alegría y dicen «karate, karate» otros hablan diciendo «karate sí», es decir entendemos y comprobamos que ha sido de gran ayuda y estabilidad para los que participan”.

Finalmente, Ericka Bonilla compartió como experiencia de vida, el hecho de que sus hijos formen parte de la iniciativa.

«Alysson, Caleb y Abigail son ayuda en algunas ocasiones. Por ejemplo, en clases exclusivas de Olimpiadas o en clases con el grupo general son como guías de los chicos que asisten. Han sabido apreciar el valor que tienen los integrantes y por eso les nace hasta por si solos ayudar. Una de las alumnas es su tía Shirley con síndrome Down, la aman y por ello es que ven muy importante este proyecto ya que fomenta el ejercicio y la disciplina”, describió.

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