El San Ramón que yo amo

Harold Brenes Zúñiga / haroldbrenes@gmail.com

De primera entrada confieso el título de este comentario no es mío. Se lo tomo prestado a doña Hermida Zamora Carvajal, escritora ramonense, quien nos regaló un hermoso poema bajo ese título, hace ya varios años.

Recientemente, San Ramón celebró 177 años de su surgimiento como poblado y con motivo de esta fecha, vienen a mi mente varios recuerdos y circunstancias que han cambiado para bien de este mi querido pueblo: El San Ramón que yo amo. Otros pensamientos son realidades actuales del diario vivir en el cantón.

Recuerdo  algunos lugares y actividades de referencia:  la plaza Rafael Rodríguez, la plaza de La Sabana, la piscina del  Club Parrita, las noches bohemias en el Club de Amigos y  las carreras en bicicleta de la Asociación Ramonense de Ciclismo (ARACI), en los alrededores de lo que hoy es el edifico de la Corte, son solo algunas.

Estas son solo recuerdos. Todas desaparecieron, algunas para mejor uso como la llegada del Complejo Deportivo con piscina y canchas de baloncesto en la Rafael Rodríguez,  el  Bulevar La Sabana, el Club de Amigos ha sido  sede del SINEM y otras, como lo de ARACI o la piscina del Club Parrita que del todo no serán conocidas por las nuevas generaciones.

Hoy San Ramón es un pueblo con aires muy marcados de ciudad. Hay un comercio muy dinámico y variado, la infraestructura se muestra más  moderna: casas de adobe dieron paso a edificios con novedosos estilos o el lugar de las palmeras a un centro comercial.  Si bien extraño esas imágenes de antaño, es inevitable las nuevas obras sigan llegando a Moncho.

La formación educativa es también más potente en San Ramón. Distintas sedes universitarias, parauniversitarias e institutos de capacitación ofrecen espacios para mejorar la calidad profesional de los pobladores.  Claro está, la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica es la pionera en formación de profesionales.

No se puede dejar de lado la pronta apertura de las nuevas instalaciones del INA, otro semillero de formación de profesionales.

Mejoras que son necesarias

Una de las mayores quejas de los pobladores, en general, es la falta de mejoras en el estado de la red vial cantonal.  No me corresponde juzgar ni favorecer a nadie, pero desde mi perspectiva hay un trabajo coordinado desde la Municipalidad que evidencia obras constantes en la red vial cantonal.

No puede ser perfecto, porque eso no existe y siempre se le quedará mal a alguien. Pero hay que rescatar que se ven trabajos en los distritos, en mayor o menor medida.

Otras áreas recreativas también se han visto beneficiadas: el parque central, el parquecito diagonal a la esquina de Ramón Alvarado, parques infantiles  y con máquinas de ejercicio, en una buena cantidad de barrios.

Más recientemente, comenzó una intervención de espacios deportivos en el denominado Polideportivo. Ahí verán la luz una cancha sintética, una piscina semiolímpica y otras obras para el disfrute de deportistas.

En el campo cultural, festivales navideños  y  refuerzo de tradiciones y programas formativos, tanto en el ámbito municipal como privado trabajan en mantener y fortalecer la identidad del cantón.

El Centro Cultural e Histórico José Figueres es baluarte junto al Museo Regional de San Ramón en impulsar la cultura.

A ellos se unen esfuerzos de grupos no gubernamentales y privados como una sala de teatro, academias de danza y de baile.

Retos para el futuro

Las metas de trabajo para corto, mediano y largo plazo son una tarea para  instituciones púbicas, empresas y de cada ciudadano del cantón.

Las autoridades municipales y de gobierno deben continuar buscando medios para invertir en mejoras que el cantón necesita. Las autoridades políticas, si bien no es su función primordial, deben mantener esfuerzos para reforzar el trabajo de inversión pública y privada en el cantón.

Los ciudadanos también deben brindar su aporte. La tarea comienza desde la casa, el barrio y los grupos comunales.

Unirse en acciones en favor del ambiente, promover actividades culturales y deportivas, así como estar atentos en temas  de seguridad pueden estar en la lista. 

Todo lo anterior sin olvidar que la nueva realidad por el Coivid-19 nos debe mantener alertas y constantes en desarrollar acciones preventivas  que impidan esta enfermedad siga creciendo.

El San Ramón que yo amo, es un cantón lleno de  oportunidades para  crecer económica, social y culturalmente hablando.  Está en cada ramonense hacerlo una realidad.

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