
Campus en San Carlos tiene la primera instalación agrivoltaica experimental del país.
Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com
SAN CARLOS. Un proyecto pionero, ubicado en el Campus Tecnológico Local San Carlos, está demostrando que es posible generar energía solar limpia sin desplazar la producción agrícola de los terrenos. Entre estructuras metálicas y cultivos de camote, el Tecnológico de Costa Rica (TEC) presentó la primera planta agrivoltaica experimental del país.
La presentación oficial de la iniciativa se realizó el 5 de junio anterior, durante el Día Mundial del Medio Ambiente. El proyecto busca mejorar la competitividad en la región Huetar Norte mediante la convivencia de la producción de alimentos y la generación eléctrica en un mismo espacio geográfico.
“En el Tec Campus San Carlos estamos trabajando en un proyecto de investigación y este año, orgullosamente podemos decir que tenemos la primera instalación agrivoltaica experimental para evaluar cómo se comporta la producción de alimentos y de energía eléctrica en el mismo sitio”, explicó el investigador del TEC, Leonardo Cardinale Villalobos.
Costa Rica destaca por sus fuentes renovables, sin embargo, el crecimiento solar enfrenta un reto clave por la disponibilidad de terrenos. La agrivoltaica soluciona este conflicto al utilizar el suelo de forma doble, una práctica con trayectoria en Europa y Asia, pero inédita en el territorio nacional.
La planta combina dos tipos de sistemas diseñados para mantener la actividad agrícola debajo o alrededor de las estructuras. El primero es un sistema inclinado elevado a 2,5 metros del suelo, con una potencia de 1,5 kWp, que permite el paso holgado de la maquinaria de trabajo.
La segunda opción consiste en paneles verticales bifaciales (dos frentes) orientados de Este a Oeste, con igual potencia de 1,5 kWp. Esta disposición aprovecha la radiación solar matutina y vespertina, minimiza el área ocupada en el suelo y facilita la siembra a ambos lados de los módulos fotovoltaicos.
La instalación tiene sensores que registran en tiempo real la temperatura, humedad, radiación y condiciones del suelo. En esta etapa inicial se trabaja con cultivos de ciclo corto para acelerar la obtención de datos científicos fiables sobre el sombreado parcial.
«Lo importante es dar respuesta a los agricultores para determinar qué tipo de cultivos se pueden aprovechar», amplió Cardinale Villalobos. El sitio funciona también como centro de transferencia tecnológica para estudiantes, productores locales y tomadores de decisiones del sector energético.
El centro educativo informó que concretó una alianza estratégica con la Universidad de Ciencias Aplicadas de Anhalt, Alemania, país pionero en esta tecnología. Esta unión permite comparar los resultados de latitudes templadas con las condiciones tropicales, posicionando a Costa Rica como referente en América Latina.
A futuro, los resultados de la investigación servirán para guiar políticas públicas e inversiones privadas en el sector agroenergético. Además, ofrecerán a las comunidades rurales de la zona norte una alternativa para diversificar ingresos sin abandonar la seguridad alimentaria.
*Imagen principal: Cortesía del TEC.






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