El que tenga oídos

DON LOLITOHermanos(as), Jesús está seguro que estas escuchándome, porque tú conoces, muy bien el dolor, sabes cuando la angustia del pecado cala nuestra alma, cuando el antiguo pecado destroza nuestro corazón y la angustia nos hace ver y nos hace sentir que el  pecado que hemos cometido no lo podemos confesar porque es el más grande, es el más malo y satanás nos engaña, nos ensordece , nos confunde, para que no podamos escuchar la voz del Todopoderoso, que nos dice en su santa palabra: “confesaré mi culpa y será perdonada mi culpa y mi pecado”. Hermano, ¿tú crees en esto? Entonces agárrate de Jesucristo y síguelo, él te espera, en la esquina de la cruz, porque ahí fue vencido el pecado y la muerte, y  te dice: “no temas, yo estoy contigo”, y sabes mi hermano(a) que esto se cumple al pie de la letra.
Quizás un aborto, un adulterio, prostitución o algún otro pecado que satanás ha escondido en lo más profundo de tu alma para atormentarte y tenerte sujetado al miedo, al temor y tu haces juicios, y dices: -no puedo pedir perdón, pues él me va a decir, él me va a hacer, nada de eso hermanito(a),  Jesús ni dice ni hace, solo pide perdón y el Señor Jesús llega a ti porque tu no cesas de gritarle “Jesucristo hijo de David, ten piedad de mi porque he pecado contra ti”, tu gritas y gritas hasta que Jesús se pare y te diga:  ¿que quieres de mí?, en ese momento tu contestas: “Señor ver a Jesús y seguir a Jesús”, y, como Pedro en el atrio del templo, cuando el paralitico le dijo:  -dame una limosna- y Pedro le contesta: -de lo que me han dado te doy en el nombre de Dios, levántate y anda-,
Levantémonos y andemos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Sobre Redacción 1184 artículos
ISIS LIMON Gerente General Periódico El Sol