Entrevista con Milagro Leitón

Por: Fabiola Mora Palma

Milagro Leiton, encargada del proyecto Manos a la Obra del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) en la región de occidente (su oficina abarca San Ramón, Palmares, Naranjo y Zarcero), comentó para El Sol de Occidente en que consiste el programa y como las comunidades pueden implementarlo como una opción para mejorar la calidad de vida de las personas.
¿Cuándo nace el programa Manos a la Obra?
Se da por un decreto en año 2011 pero los primeros proyectos iniciaron a mediados de 2012. El primero fue en Cirrí de Naranjo, llamado Cirrí Limpio y Verde. Actualmente hay proyectos de Manos a la obra en Zarcero, en San Isidro de Peñas Blancas, Bajo Tejares de San Ramón, en Palmares hay pero aún no se renueva por algunos cambios que deben hacer.
¿Qué es Manos a la Obra?
Son proyectos que deben ser de bien comunal. Es amplio todo lo que podemos hacer, construcciones de bien comunal (aceras, muros, etc.), trabajos en reciclaje, limpieza, mejoramiento de parques, pintar escuelas, reforestar, etc.
¿Cómo pueden las organizaciones implementarlo en su comunidad?
El acceso lo puede tener cualquier organización debidamente acreditada, la cual puede presentar un proyecto.
Cuando la organización presenta el proyecto, ¿cómo lo hacen?
El IMAS tiene un machote donde ellos simplemente rellenan, es un documento básico, elemental es sencillo. Y nosotros evaluamos si aplica.
¿Qué impacto tiene el programa?
Darse cuenta como el autoestima cambia, porque (las mujeres) ven que llevan aporte a la casa, se sienten independientes, se sienten que trabajan. Las hemos motivado, muchas están en procesos de alfabetización y otras están llevando secundaria. Además el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) las está capacitando, hasta se prevé que desarrollen proyectos. Nada hacemos con que trabajen seis meses y que queden igual, la idea es que ellas vayan más allá.
¿A qué población va dirigido?
La población va más allá de 16 años (tanto hombres como mujeres), pero nosotros buscamos que sigan estudiando la idea no es sacarlos del colegio. Los beneficiados tienen que ubicarse entre los estándares de pobreza y pobreza básica. Esto no es un trabajo, los cubre una póliza pero lo que hacen es un aporte comunal.
¿Pero ustedes los proyectan a más que eso?
La idea es que vayan más allá, que se constituyan cooperativas, organizaciones de mujeres. Nosotros vemos potenciales e impulsamos.
¿Las horas laborales varían según el proyecto?
El decreto dice que ellas laboran 100 horas al mes y 40 horas reciben capacitación. La organización que presenta el proyecto debe gestionar esas 40 horas de capacitación, el IMAS solo le da seguimiento de que la estén recibiendo. Además, la organización trae cada mes una planilla de horas trabajas.
¿La capacitación debe estar relacionada con el tipo de proyecto?
No es necesario, se les ha dado capacitación en temas como violencia intrafamiliar, manejo de conflictos, enfermedades venéreas, entre otros temas.
¿El subsidio es igual sea cual sea el tipo de proyecto?
El subsidio es de ¢100 mil al mes, son 5 horas laborales diarias, les queda el resto del día.

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ISIS LIMON Gerente General Periódico El Sol