Regla Fiscal: acierto o camisa de fuerza

Luis Antonio Barrantes Castro

Por formación profesional e ideológica, soy un convencido que a Costa Rica le urge una reforma profunda en el tema del ordenamiento en las finanzas públicas. No ha sido un discurso vacío el que he argumentado, sino que, como Diputado de la República en el período 2006-2010, como alcalde municipal de Sarchí en el período 2011-2016, y en las múltiples intervenciones públicas que he sostenido, siempre he sido coherente en mi posición.

Pero, el ordenamiento en las finanzas públicas no puede realizarse de forma atropellada, bajo presión, falta de análisis y mucho menos intentar quedar bien ante la opinión pública como una simple pose.

¿Hay que ordenar abusos? Por supuesto. ¿Se debe ordenar el sistema salarial público que generó privilegios en algos sectores? Impostergable. Sin duda, gobiernos anteriores, fueron ligeros en el manejo del dinero de los costarricenses, lo cual nos llevó al filo del precipicio, y esta realidad hace que se tomen medidas incomprensibles en busca de una solución permanente.

Ahora bien, la Ley N°9635 “Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas” del 03 de diciembre del 2018 incorporó la figura de la Regla Fiscal, la cual pretendía, en teoría, hacer un ajuste gradual en las finanzas públicas que garantizara la sostenibilidad fiscal del país. Sin embargo, hoy la realidad es otra, la Regla Fiscal se convirtió para muchas instituciones estratégicas del país en una camisa de fuerza limitando su accionar con consecuencias muy serias para nuestro desarrollo.

Hoy nos anuncian que el señor presidente de la República don Rodrigo Chaves Dobles ha vetado la ley que le permitiría a la Promotora de Comercio Exterior (PROCOMER) no estar amarrado a la Regla Fiscal. Esta noticia debe prender las alarmas. Quienes desean implementar la susodicha Regla como pócima mágica, caen en el error de ver el árbol mas no el bosque, y creen tener la solución total al grave problema del déficit fiscal.

Mucho cuidado con matar la gallina de huevos de oro por atender cantos de sirena.

Con este veto, se limita de forma muy sería a una institución como PROCOMER que, sin financiarse de recursos provenientes del estado central directamente, ha sido un instrumento determinante en la transformación económica de Costa Rica, que nos ha convertido en un país altamente competitivo en la atracción de inversiones, cuando hasta hace 40 años éramos una “Republic Banana”. En mi opinión hay instituciones que deben desaparecer, o al menos fusionarse, pues ya no responden a la realidad costarricense. Pero hay otras como el INA, el ICD y PROCOMER que deben ser fortalecidas pues son estratégicas.

Veamos, PROCOMER no es una institución del Estado Central que dependa para su funcionamiento de los ingresos primarios, y que vaya a afectar para bien o mal el déficit fiscal con su funcionamiento. Vayamos al caso extremo que PROCOMER desaparezca: su ausencia no afectará en nada en la reducción del déficit fiscal porque sencillamente no se alimenta de dinero del Gobierno. Pero, su desaparición o merma en la agenda nacional, si supone un golpe letal al proceso de atracción de inversiones, generación de empleo, reactivación económica, creación de riqueza y posicionamiento del país como un territorio apto para la economía mundial.

Al aplicarse esta medida a PROCOMER, todo ingreso superior al 1.67% con respecto al presupuesto del año anterior, del canon que aportan las empresas adheridas al régimen de zonas francas, que son las que realmente financian las operaciones de esta organización, ese dinero quedaría imposibilitado de utilizarse y ocioso, restringiendo una multiplicidad de oportunidades para la generación de empleo.

En la región de Occidente hemos realizado un esfuerzo enorme por convertirnos en el mejor polo de desarrollo del país, son muchas las empresas que ya han decidido instalarse en nuestra región, tenemos altas expectativas de crear más de 40 mil nuevos empleos en los próximos años, con toda la dinamización económica directa e indirecta que eso implica. Este esfuerzo de Occidente responde a una estrategia de trabajo planificado y articulado entre gobiernos locales, alcaldes y alcaldesas, la Academia, el INA, las Cámaras de Comercio, parques empresariales, CINDE, PROCOMER, gobierno central, y no es de recibo que se metan zancadillas para alcanzar las metas macro económicas que deseamos.

Señor Presidente de la República: mesura, análisis y coherencia con el proyecto país, en la economía no todo es blanco o negro, hay grises de esperanza y justicia que deben ser analizados. A los señores diputados y diputados instarlos a resellar este proyecto de ley, y más bien, hacer una ley que permita a un ente del estado, que, bajo criterios técnicos y análisis reposado, permita determinar a cuál institución se le aplica o no la Regla Fiscal.

  • Ex Diputado de la República y Ex Alcalde Municipal

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