Honor a quien honor merece

ojo deportivo

Cuando hablamos de dirigencia deportiva en nuestro país, por lo general pensamos en futbol, ya que es con los dirigentes de este deporte que tenemos más contacto por medio de las entrevistas, muchas veces las criticas y muy pocas los reconocimientos.
El futbol mueve pasiones, y más en estos momentos donde estamos tan cerca de participar en un mundial de nuevo, muchos ticos nos sentimos emocionados tal y como si fuéramos a estar en las canchas, y es por eso que en esta oportunidad desde esta columna deseamos rendir homenaje a 2 personajes nacionales que nos han dejado y que muchos relacionamos con el futbol: Pilo Obando y Guillermo Vargas Roldán. ¿Que tuvieron en común?, ¿Que nos enseñaron?, ¿Que compromiso nos queda con su memoria?
Pilo Obando, un maestro del micrófono, muchos no le conocimos personalmente, pero como si lo hubiésemos hecho, cada vez que intervenía en una narración la pasión que transmitía por su trabajo llegaba hasta lo más profundo de nosotros, amaba lo que hacía pero lo más importante lo hacía con amor.
Don Guillermo, interesante, la única diferencia es que lo conocimos de forma más cercana, en el Hotel El Jardín, en la Cámara de Comercio, en Asopro, en la Junta de Salud, en la Municipalidad, trabajo en muchas cosas, ayudo a muchas personas, y en cada cosa que hizo la pasión se le desbordaba, el servicio comunal era su vida, amaba hacer lo que hacía y como él lo hacía, porque se puede servir a otros pero el tenia un estilo propio.
De esa pasión que tenían en común estos dos grandes personajes, nos queda una gran enseñanza, el amor con el que hacían lo que hacían, nos queda un gran compromiso, seguir sus pasos, queda un reto a la dirigencia deportiva de este país en todas las disciplinas, porque ambos nos demostraron que si se puede amar lo que se hace y hacerlo con amor.
Honor a quien honor merece, descansen en paz.

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ISIS LIMON Gerente General Periódico El Sol