Amo la madera

DON LOLITO BARRANTES

Quiero contarles que yo soy un enamorado de la madera, pues yo nací entre los colochos y aserrín que brotaban de la sierra al cortar la madera. Este aserrín se usaba para las chancheras y la cría de pollos, se mezclaba con estiércol y se hacía abono para los cafetales.

Existen muchos tipos de árboles, maderables, de sombra, frutales, medicinales y otros son para hacer trabajos muy finos, como imágenes muebles, altares para celebrar la eucaristía, un ataúd para enterrar a un ser querido.

Otros árboles han jugado un papel muy importante, como el báculo de Moisés que tocó la roca y de ahí brotaron torrentes de agua viva; otro árbol que nació en el paraíso y contenía el fruto del bien y del mal.
Otro madero le sirvió a Noé para construir una barca que salvaría a hombres y mujeres.

Un árbol que engendra vida es el madero al que Cristo subió, como Rey que monta en su cuadriga, para derrotar al diablo que detenta el poder de la muerte y librar a la humanidad de la esclavitud a la que la tenía sometida el diablo.

Por eso el árbol, el madero ha jugado un papel muy importante en la historia de la salvación.

Termino con un canto de la iglesia primitiva que decía así: La cruz gloriosa del Señor resucitado, es el árbol de la salvación, en él yo me nutro, en sus raíces crezco, en sus ramas yo me extiendo.
El árbol es la iglesia que salva, nutre y te da la vida eterna, es Jesucristo que venció la muerte y el pecado para que tú y yo nos amemos como Él nos amó.

Teodoro Barrantes

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ISIS LIMON Gerente General Periódico El Sol