12 DE OCTUBRE DE 1492 ENCUENTRO DE CULTURAS

Alberto Fonseca
TEMPORADA DE HURACANES
No fue fácil verlo venir,
parecía una brisa fresca
de esas que hasta te alegran
el rostro lleno de sequías,
ese viento suave que te da paz.
Pero atrás venía el vendaval,
llegó fortuito, pero con gran ruido
despegó el alero de mi frente
quebró la ventana de mi pecho
rompió la puerta de mi alma
las vísceras expuestas quedaron
y el daño parecía irreparable…
Lo primero después del ciclón
fue darme cuenta
de que estaba entero
y dar gracias al cielo
porque seguía respirando,
porque aún habían árboles en pie
para recostar la espalda
para amarrar la fe y soltar las penas.
La casa ya no estaba…
pero si había yo construido
unas cuatro paredes…
¡Lo volvería a hacer!
y aunque los músculos se ven mal
la fuerza de mis hélices
empiezan a rotar, a levantar el vuelo.
la comida es escasa
pero Yum Kax proveerá,
tengo la energía vital y algunas personas dispuestas a ayudar,
¡a darme una mano!
y el edificio vuelve a estar en pie…
Así, de nuevo,
la escalera tendrá sus peldaños
la ventana entrará en su marco
la cama estará caliente
la silla sus cuatro patas
cada “i” tendrá su punto (o su tilde)
las puertas en su lugar
y la casita estará completa
lista pata habitar…
Claro,
mejor construida esta vez.
Yo voy prestar oídos,
que cada brisa no es un ciclón
pero los huracanes
tienen su temporada
y cada uno tiene nombre propio…
Eitel Valerio, San Ramón 18/9/2014

RAZA
Hisopos y espadas
han sido precisos,
unos regando el agua
y otras vertiendo el vino
de la sangre. Nutrieron
de tal modo à la raza los siglos.
Juntos alientan vástagos
de beatos è hijos
de encomenderos; con
los que tienen el signo
de descender de esclavos africanos,
ò de soberbios indios,
como el gran Nicarao, que un puente de canoas
brindò al cacique amigo
para pasar el lago
de Managua. Eso es èpico y es lìrico.
Rubén Darío. (1867-1916)

LA SOLEDAD
Para el poeta Alberto Fonseca.
Cuando la sombra oprime
y la ventana es gris y desvelada,
la soledad es un pesado muro.
Pero otras veces es un fresco árbol
sosteniendo las casas
que se vuelven breves y tiernas,
como si de sus puertas brotara sòlo gozo,
amor de hombre pequeño y saludable,
un absoluto hermano
que no sabe qué hacer con tanto amor.
Rodrigo Quirós.

BALADA ÍNTIMA.
Corre el tren por entre el bosque,
a las orillas del lago:
así mi alma también corre
por el bosque del pasado.
Y en el bosque, dulce amada,
es tu imagen alta encina,
y son arpas tus palabras
de sus ramas suspendidas.
Cuando entrecierro mis ojos
ese encina se destaca,
y esas arpas son un coro
de recuerdos en mi alma.
Roberto Brenes Mesén.

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ISIS LIMON Gerente General Periódico El Sol

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