“Un muchacho me pide que salve su matrimonio”

adrian barquero

Grecia. En la primera entrega de la entrevista (disponible en www.elsoldeoccidente.com) analizamos los resultados de las elecciones municipales y nos habló de sus principales logros. A continuación algunos hechos curiosos durante su administración:

– ¿Alguna anécdota como alcalde?

Una que me marcó los primeros días en el cargo: encuentro en las gradas de la Municipalidad un muchacho que me pide salve su matrimonio, petición que me dejó sin palabras, porque se salía completamente de lo que uno trae en la mente.

Meses después se presenta y participa en un proyecto social con la fundación WEN. Al año siguiente, en una reunión a la que me invitaron, estaba ese muchacho. Al terminar, se acerca a darme las gracias porque cuando habló conmigo estaba desesperado y pensaba suicidarse. Gracias a las reuniones se dio cuenta que nadie podía salvar su matrimonio, solo él y para eso, tenía que cambiar. En ese momento, estaba separado de su esposa, pero ese año de terapia le sirvió para cambiar; esperaba regresar con su familia, pero no antes de ser mejor hombre, por él, su esposa y familia.

Esas palabras las tengo grabadas en mi mente y corazón, porque uno a veces no entiende cómo se puede afectar la vida de las personas y la magnitud de la responsabilidad que el pueblo nos pone en las manos.

– ¿Se lamenta de algo?

Un aspecto que limitó mucho fue lo deficiente y desordenada estructura administrativa con que se contaba y todo el tiempo que ha tomado para cambiarla y darle un orden u orientación.

Es probable que si esta estructura hubiera sido más clara y con procedimientos más ordenados, se hubiera podido hacer mucho más, porque existe el potencial humano para que esto pase. Lamento que los buenos empleados se vean empañados por algunos que no son agradecidos con este pueblo.

De cara a su retiro: ¿Si pudiera aprender algo nuevo, qué sería?

Cómo apalancar con fideicomisos para el desarrollo de obra pública.

Finalmente ¿Una frase que lo identifique?

No has venido a ser servido sino a servir.

¿Libro que recomiende?

La filosofía americana como filosofía sin más del escritor Leopoldo Zea.

¿Una canción?

Mari es mi amor, de Leo Dan.

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