Evite que sus medicamentos lo enfermen

Andrés Castro
acastro@elsoldeoccidente.com

Evitar quebrantos de salud mediante la correcta administración de los medicamentos, fue una de las recomendaciones emitidas recientemente por la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

La entidad recordó que, en caso de existir alguna duda sobre la función de sus medicamentos, la forma correcta de utilizarlos, almacenarlos, prepararlos o cuáles son las estrategias que le permitan cumplir con el tratamiento, es importante que consulte al farmacéutico de su establecimiento de salud, pues la Caja ofrece esa posibilidad a través de programas y actividades de atención farmacéutica.

Los pacientes con enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, epilepsia, deben consumir las medicinas siguiendo estrictamente las indicaciones de los profesionales en ciencias médicas.

Sobrantes de medicamentos en los hogares, e incluso, tratamientos completos sin utilizarse, es lo que han encontrado mediante el sistema de recolección que sistemáticamente, tiene la CCSS en todas las farmacias del país.

El que un paciente no se apegue al tratamiento de los medicamentos es responsable de entre el 5 y 10% de los ingresos hospitalarios, de 2,5 millones de urgencias médicas y 125.000 fallecimientos al año en Estados Unidos. En el caso de Costa Rica, al igual que en países desarrollados, representa un reto por superar, dentro del cual el paciente es un actor fundamental, así como su red de apoyo.

Esteban Vega de la O, de la coordinación de Servicios Farmacéuticos de la CCSS, afirmó que algunas de las razones por las que el paciente no utiliza a cabalidad los medicamentos son: desconocimiento sobre la importancia de apegase al tratamiento, cómo utilizarlo correctamente y las consecuencias de no hacerlo.

También, inexistencia de una negación de la enfermedad, debido al carácter asintomático muchos consideran que no es necesario el tratamiento del todo o parcialmente (por ejemplo, en el caso de la hipertensión). Temor por posibles efectos adversos (acceso en internet sin ninguna asesoría de un profesional), olvido involuntario de los pacientes y falta de red de apoyo, sobre todo en el caso de los pacientes adultos mayores.