“El turismo en la región no puede depender nada más del cráter”

Felipe Carazo de FUNDECOR

Andrés Castro
acastro@elsoldeoccidente.com

POÁS. En el Parque Nacional Volcán Poás siguen corriendo para reabrir lo antes posible. En meses anteriores se había señalado que sería en julio, sin embargo, los trabajos pendientes no lo permitieron.

Julio fue otro mes complicado para los empresarios turísticos de la zona y para quienes trabajan en habilitar la zona de visitación. Pese a las fuertes lluvias y vientos, se avanzó considerablemente con las obras.

En la comunidad y los entes que lideran el proceso de reapertura hay una realidad que todos reconocen, la llegada de visitantes no debe depender solo del volcán.

“El turismo en la región no puede depender nada más del cráter, pero hay un volcán lleno de atractivos, un volcán que en sí mismo es una fuente de conocimiento de atractivos dentro y fuera del parque, que bien hilvanados con el trabajo de las comunidades, las instituciones expertas con el apoyo de las ONG, podemos convertir en un atractivo singular”, afirmó Felipe Carazo de FUNDECOR.

Para cumplir con las disposiciones de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), se están construyendo 5 refugios de forma simultánea. También se ha impartido capacitaciones, se establecerá un nuevo protocolo de visitas y se comprarán equipos de protección.

“Se logró sacar la parte administrativa de los permisos en tiempo record, se capacitó a más de 500 personas en la nueva visitación que va a requerir el parque y adicionalmente se están haciendo dos cursos de capacitación intensos a las comunidades. Adicionalmente se logró consolidar una alianza público – privada para poder permitir el cumplimiento físico de la construcción y compra del equipo con Costa Rica Por Siempre, FUNDECOR y el II Canje Por Naturaleza”, informó Pamela Castillo, viceministra de recursos naturales.

Una vez se reabra, los visitantes deberán adquirir las entradas por medio de una plataforma en línea. La nueva logística de acceso será con tiempo limitado e ingreso controlado en grupos de 50 personas.