Platillos tradicionales de Costa Rica

Dra Oriehta Sánchez Sánchez, Nutricionista
Código: 2132-16

Los fogones de las familias de comunidades de todo el país, no serían nada sin la mano cuidadosa y atenta de quienes se han dedicado a preparar platillos que, poco a poco, se ganaron un lugar en el recetario tradicional costarricense.

Hoy, los avances tecnológicos han desplazado al fogón de su papel protagónico, pero su legado se mantiene encendido en las cocinas de muchas familias, que mantienen las tradiciones culinarias en las siete provincias del país.

No se puede culpar a quién piense que las tradiciones son cosa del pasado, de viejos anticuados. Hay quienes piensan que el mundo civilizado no necesita de tradiciones, que son características de zonas rurales o de países atrasados.

Esos pensamientos son un resultado de muchas décadas en que, a través de diferentes mecanismos como la publicidad, personas y corporaciones nos hacen creer que la tecnología y su magnificencia superaron las viejas prácticas de nuestros antepasados y que reproducirlas no tiene sentido en nuestro mundo. Hoy se nos ofrecen bienes y prácticas (asociadas con bienes) cada vez más atractivos y tecnificados. Hace todavía algunos años podíamos desarmar un juguete, conocer cómo funcionaba y volverlo a armar y seguir divirtiéndonos; hoy es imposible pues no solo no disponemos del pequeño desatornillador especializado, sino que en el interior de un juguete no vamos a encontrar más que microcircuitos que no nos dicen nada.

Las tradiciones, cualesquiera que sean, son precisamente la reproducción de prácticas que nos anteceden y que le han sido útiles al grupo al que pertenecemos. No hubieran llegado a nuestro tiempo si no fueran útiles. Es posible, sin embargo, que por el desarrollo de las culturas haya tradiciones que hoy no tengan sentido, pero por alguna razón se conservan. Y nos alimentan el cuerpo, en el caso de las tradiciones alimentarias, pero también alimentan eso que es más que el cuerpo y que no entendemos en su totalidad: el espíritu.

Así que en esta próxima celebración de las culturas, recordemos nuestras tradiciones en razón a platillos autóctonos de la zona en que vivamos y agradezcamos al creador por tan rica diversidad de alimentos que contamos en Costa Rica e inculquemos en nuestros hijos la experiencia culinaria que era llegar al fogón de la abuela a comer una tortilla palmeada con natilla o un delicioso gallito de picadillo de arracache.