Evasión de grandes contribuyentes inquieta a la población en general

Plan fiscal otorga herramientas a Hacienda para reducirla

Andrés Castro
acastro@elsoldeoccidente.com

SAN RAMÓN. Una de las consultas más comunes durante la Feria Financiera 2018 a los representantes del Ministerio de Hacienda, fue el tema de la recaudación y aporte de los grandes contribuyentes.

¿Qué se está haciendo para garantizar que paguen sus impuestos? ¿me afectará la posible aprobación del plan fiscal? Sobre ello hablamos con Flor María Rodríguez, directora de la Dirección Regional del Ministerio de Hacienda.

“Creen (población en general) que los grandes contribuyentes van a seguir sin control y eso es absolutamente falso, lo hemos aclarado, porque los grandes contribuyentes están organizados por cartera. Cada una de esas tiene un gestor que monitorea todos los días sus obligaciones”, explicó Rodríguez.

Según datos de Hacienda, los grandes contribuyentes aportan el 80% de la recaudación anual. La entidad ha venido trabajando hace varios años en reducir la evasión y mejorar los ingresos. Solo en el 2017 se identificaron alrededor de ₡250.000 millones de impuestos que se habían ocultado.

Una medida contemplada en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (plan fiscal), que, según el ministerio les permitiría un mayor control de la evasión, es la aplicación del IVA.

Al respecto, Rodríguez explicó “es un impuesto que, en otros países del mundo, permite el control de evasores. El hecho que sea sobre al valor agregado, cada uno de los que está en el proceso productivo o de distribución declarará a esa persona a la que le compraron (…) eso nos va a permitir (ejercer mayor control), con la información que vamos a obtener (de las declaraciones informativas principalmente), porque tienen que declararlo. Es el bien jurídico al que nosotros tutelamos”.

“Necesitamos más personas informando y la información se da cuando esas personas tienen obligaciones tributarias”, agregó.

Destacar que el pago de impuestos por concepto de servicios como el agua y la electricidad, exime a un amplio margen de la población, pues el promedio de consumo actual (en ambos casos), para aplicarlo, solo afectaría a alrededor del 20% de los usuarios, es decir, los que más consumen.