Finanzas públicas en Costa Rica: ¿Qué sigue ahora?

Andrés Castro
acastro@elsoldeoccidente.com

SAN JOSÉ. Con el visto bueno de la Sala Constitucional a la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, una sensación de entusiasmo ha embargado a un amplio sector de la población.

Suponiendo que el proyecto de ley es aprobado en la Asamblea Legislativa, el Ministerio de Hacienda estima que la recaudación crecerá un 1.3% del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2019. Es decir, se deberá avanzar en otros temas para tener unas finanzas públicas sanas.

Parafraseando al economista Eli Feinzaig, quien participo el martes anterior en el programa radial “A las 5 con Alberto Padilla”, Costa Rica estaba al borde del abismo, con el viento en contra y dio un pequeño paso atrás.

“En este país las reglas fiscales han sido un saludo a la bandera, creer que esta vez va a ser diferente no es muy sensato. Aún con las críticas, la luz verde dada al plan fiscal es un paso en la dirección correcta, así lo han interpretado los mercados e incluso las agencias calificadoras y los organismos multilaterales, pero deberíamos echarnos un vaso de agua fría en la cara, abrir bien los ojos y darnos cuenta que, si bien ya no estamos al borde del precipicio, seguimos a tan solo un paso cortito, no podemos seguir jugando canicas con el futuro de Costa Rica”, comentó Feinzaig.

Como tareas pendientes el gobierno bien ha dicho que buscará la implementación de una nueva ley empleo público. Propósito que seguramente tendrá sus detractores, es por eso que como ya se ha murmurado en los pasillos la Asamblea Legislativa, deberá reglamentarse de manera diferente el derecho a huelga, para evitar el caos provocado por la movilización sindical de este año.

Otro tema que sigue en la lista, es la reforma al Estado, prevista por el gobierno para el 2020. El economista habló también de atacar la prevalencia de esquemas monopolísticos en sectores clave, la fuerte presencia estatal en algunos de ellos, un sistema tributario que desincentiva la inversión y un esquema de seguridad social caro que promueve la informalidad.

Vale aclarar que la deuda pública no es mala si se cuenta con los recursos para cubrir los gastos, algo que evidentemente no está pasando en Costa Rica.

*Imagen con fines ilustrativos.