Alvarado cree que el Plan Nacional de Desarrollo es “ambicioso, pero realista”

Andrés Castro
acastro@elsoldeoccidente.com

SAN JOSÉ. El gobierno central presentó en diciembre el Plan Nacional de Desarrollo y de Inversión Pública del Bicentenario. Fue así como quedaron establecidos los objetivos, prioridades, metas, asignación de recursos y el seguimiento a proyectos hasta el 2022.

Las cinco variables consideradas prioritarias para el establecimiento de metas nacionales fueron: crecimiento económico, desempleo, pobreza multidimensional, desigualdad y descarbonización.

Porcentualmente el gobierno considera que se crecerá un 3.3 del PIB, reducir la pobreza multidimensional entre un 2,3 y 2,7 pp; mantener la desigualdad en 0.511 (coeficiente Gini); el desempleo abierto reducirlo en 0,7 y 1,8 pp. En el caso de la descarbonización, reducir 0,9 % la tasa de emisiones.

“El crecimiento económico proyectado es tremendamente mediocre, no hay ninguna propuesta de elevar el crecimiento de la economía. Un crecimiento tan bajo, a uno se le abren algunos interrogantes por los límites que inevitablemente impone a la generación de empleos, resolución del problema fiscal y de la pobreza (…) con un crecimiento económico tan mediocre, difícilmente baja el desempleo”, así lo consideró el economista Luis Paulino Vargas.

Por su parte la jerarca del Mideplan, María del Pilar Garrido explicó que cuando se establecieron metas de acuerdo a estimaciones econométricas: “trabajamos con el Banco Central, los datos que tiene junto con los nuestros, se contempla una desaceleración por el sector de la construcción en el 2022”.

En el caso de la reducción de la pobreza, el gobierno está apostando a la implementación de 13 programas: “la lógica es que tengamos inversiones a la luz de las necesidades que se presentan en las regiones, si sabemos que la Huetar Caribe tiene problemas de baja calificación y de baja productividad, entonces ahí la inversión en educación es mayor”, agregó Garrido.

Un aspecto que llama la atención por su impacto en la región de Occidente, es que para el año 2022 la ampliación de la vía San José-San Ramón se espera entregar con un avance del 30%.

Las cartas están sobre la mesa, el gobierno está empeñado en resolver el tema de las finanzas públicas, así se explicarían las palabras del presidente con relación al plan: “ambicioso, pero realista”.