Especial: El aporte histórico de la mujer en Alajuela

Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com

ALAJUELA. En otras entregas, hemos resaltado el aporte histórico de mujeres como Estercita Castro y Mirtala Arroyo. A continuación, gracias al apoyo de Ronald Castro, mencionamos a otras mujeres que contribuyeron a construir la sociedad que somos actualmente.

 

Ana Figueredo Villegas.  Tiene una historia de esfuerzo, tanto ella como su madre, Sarita Villegas Braun, prima hermana de Ángela Acuña Brawn. Anita (como es conocida) es hija del matrimonio de Roberto Figueredo Lora con Sarita Villegas Braun. Vivieron frente al costado sur del Parque Central de Alajuela, costado este del antiguo Instituto de Alajuela.

A partir de 1919 con la caída de los Tinoco y la separación de sus padres. Sarita (madre), junto a una prima-hermana viajan a Estados Unidos, para darle el mejor estudio posible a su hija Ana. Con el tiempo, se convierte en la primera costarricense en especializarse en cirugía de cáncer, en Nueva York.

 Soledad Cruz. Fundadora de la Escuela Comercial Alajuelense. Es un ejemplo de tenacidad, energía. Crece en una familia muy conservadora, su padre no permite que se desarrolle en el campo académico, que sea independiente. Aun así, ella busca la forma de prepararse, busca la forma de ir creciendo profesionalmente y ve que en Alajuela hay más mujeres en esa situación. Ella busca cómo ofrecer una opción para que la mujer alajuelense sea independiente, a partir de ahí, decide fundar con mucho esfuerzo la escuela, frente al costado norte de la plaza de El Llano, institución que preparó a muchas mujeres en secretariado, manejo de oficinas, etc.

PODCAST – Mirtala Arroyo: https://bit.ly/2ujPHfQ

Isabel Alfaro Ruiz. Estableció un sistema de ventas accesible para la población alajuelense. Hermana del héroe alajuelense, Juan Alfaro Ruíz. Ella tenía una pulpería, diagonal a la que en su momento fue conocida como Farmacia El Hospital (Parque Palmares), ella veía que la gente de escasos recursos, que era muy numerosa a finales del siglo XIX, principios del XX, no les alcanzaban los ingresos por el peso en que se vendía. Ella se inventó un sistema que consistía en “un 10 de frijoles y un 5 de arroz”, algo así como puñitos, así era más accesible. También se dedicaba junto con una hija de su hermano a la elaboración de puros y cigarrillos artesanales.

Todo lo anterior, ocurrió en una época de alto sentido social en la ciudad. Tiempos en los que existieron gran cantidad de árboles de naranja para proveer alimento gratuito a la población. Con ese propósito, también surgió la idea de los árboles de mango en el Parque Central de Alajuela. Lugar en el que se proveía agua potable gratuita –en la fuente- para quienes no podían pagarla.

Atanasia Arrieta Alfaro. Apoyó decididamente la fundación del Hospital de San Rafael de Alajuela.  Vivió en una familia modesta, sin embargo, junto con su esposo se interesan mucho cuando escuchan la propuesta de fundar un hospital en la ciudad. Aportan recursos propios y esfuerzos para recaudar fondos, para el primer hospital (24 de octubre de 1883) que se estableció en la esquina donde actualmente está el bingo de la Cruz Roja.

María Emilia Solórzano. Fue la segunda esposa de Tomás Guardia, impulsó la llegada de las monjas del Sión a Alajuela y la abolición de la muerte en Costa Rica. Nació, justo en el lugar donde hoy está la puerta norte del Mercado de Alajuela. De una familia muy fuerte en la comunidad, ya que su padre y tío lideraron los movimientos revolucionarios alajuelenses de la primera mitad del siglo XIX. Una experiencia vivida con su familia, marca su destino.

Su tío Lorenzo Solórzano fue condenado por levantarse contra el gobierno del Dr. Castro Madriz, sin embargo, posteriormente se cambia la decisión por el confinamiento en Esparza, lugar en su momento lleno de Fiebre Amarilla, lo que significaba una muerte implícita.  Algo que similarmente ocurre con su padre, ambos posteriormente retornaron a sus hogares.

“Así mismo su esposo, el general Guardia, lamenta el fusilamiento de su íntimo amigo, el general Cañas, aquel fatídico octubre de 1860 en Puntarenas. Los dos tienen motivos muy personales, sin embargo, es ella quien empuja a su marido a abolir la pena de muerte en Costa Rica. Es una redacción del artículo constitucional, que elimina la pena de muerte, muy particular, que ha dejado muy a la interpretación jurídica sobre la implementación del aborto y del tema de la fecundación in vitro. Ese es uno de los legados y consecuencias, que la vida es inviolable en Costa Rica”, explicó Ronald Castro.

Ana Isabel Alfaro. Filósofa, ella escribió sobre el tema de género. Hija de una de las familias más conocidas de Alajuela, los Alfaro Salaz. Muchos de ellos deportistas reconocidos, Arturo Alfaro, gran defensa central de la Liga Deportiva Alajuelense (LDA); su padre, Tomás Alfaro Salas, también fue jugador de la LDA; un equipo de zapateros, ebanistas, etc. Ella fue académica de la Universidad Nacional (UNA-Heredia), se dedicó a la escritura de la interpretación de libros como El Quijote de la Mancha, desde una perspectiva de género. Cómo la lectura del Quijote refleja los roles de la mujer en aquella época en España, cómo se pude leer con otra visión en nuestro país. Es muy recordada en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNA.

Juana Fernández Ferraz. Escritora de origen canario (España) que llegó a Alajuela junto con su familia, y que con el tiempo se convirtió en una alajuelense más. Madre de las también escritoras Caridad Salazar Fernández y Encarnación. Se dio a conocer como una gran escritora sobre en la poesía.

*Fotografía: con fines ilustrativos, Catedral de Alajuela, 1930. Publicada por Álvaro Blas en Pinterest.

Sobre Andrés Castro 850 artículos
Periodista. 6 años de experiencia en radio, prensa escrita y producción de contenido para redes sociales. ☎️Tel: 506 8950 7516 ✉️E-mail: acastro@elsoldeoccidente.com Twitter@castroandres24