Reconocer el 12 de Octubre

En Costa Rica, el 12 de Octubre se celebra el Día de las Culturas. Mas no normalicemos en vano, porque la lucha de los Pueblos Indígenas sigue, y empieza con usted y conmigo.

Artículo de opinión | Sara Nuñez Alvarenga

Siendo sicua (sikwa — persona blanca o no indígena) viviendo en una sociedad costarricense del año 2019, no me puedo avergonzar más de la enajenación social que sufrimos los sicuas referente a temas de los pueblos originarios de nuestro propio país.

He tenido la grata oportunidad de visitar varios territorios indígenas de los diferentes 8 pueblos hermanos, donde he llegado a enriquecerme por medio de su cultura. Los pueblos indígenas nos brindan todo un rango de herencias culturales importantes.

Sus vestimentas características, artesanías hechas a mano a partir de materia prima natural -arduamente trabajada- y sus tradiciones nos cuentan lo que han vivido como pueblo y siguen viviendo hoy. Cuando se les visita y se respetan las diferencias culturales llegamos a un entorno de amistad -e inclusive familia- donde podemos compartir como los humanos que somos todos y todas.

Al volver a la GAM (Gran Área Metropolitana), la connotación de las dudas que me preguntan conocidos (as) y amigos (as) sicuas, es un reflejo de lo tan poco que conocemos sobre los hermanos (as) indígenas. De lo tan separados (as) que nos sentimos de ellos y ellas al creerles seres primitivos, o hasta místicos que no pecan con las connotaciones complejas de una sociedad como cualquier otra.

Por un lado, nos enorgullece su fuerte espíritu que en las (aveces) condiciones difíciles que viven -sin acceso a luz, difícil acceso a salud integral- siguen enfrentando con la faz en alto. Mientras por dentro la realidad social que nadie menciona es la intensa invisibilización que les damos, sin si quiera darnos cuenta. Queremos tapar de “orgullo costarricense e indígena” más de un caso de apropiación cultural, donde seguimos asumiendo saber más los sicuas que las propias comunidades indígenas sobre lo que quieren. Y fallamos profundamente en siquiera tomar la voluntad de entender lo que ellos y ellas realmente quieren, lo que son, como hablan, como visten y como viven.

El momento que todos parecen recordar del pueblo es a final de año, para disfrutar de los Juegos de los Diablitos (declarado único Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional Indígena). Se brinda con yubú^(chicha en idioma bruncájc). Pero, ¿y después de eso?

Yo, siendo sicua, entiendo que no se me pide mucho, no me tengo que saber todas sus palabras (que bien me encantaría), ni todas sus increíbles historias heredadas por tradición oral, no tengo tampoco que creer en las mismas deidades.

Lo único que si está en nuestro poder y responsabilidad hacer, es reconocer.

Reconocer sus problemas, sus dolores, su sufrimiento a través de más de 500 años desde la llegada de los españoles.

Porque no, no es chiva tener una marca o emprendimiento y ponerle “yubú^” sólo por su estética cultural.

Sin pedir permiso a la comunidad,

sin saber ni proponer un beneficio hacia la comunidad con la cuál se debe mantener una conversación continúa que vele por el respeto merecido,

sin conocer la connotación cosmológica de la palabra y de la cultura indígena.

¿Cuánto más le seguiremos arrebatando a las y los hermanos (as) indígenas?

*Portada: Territorio indígena Boruca. Fotografía: Andrés Castro.

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