Salvamento de endeudados intervendrá efectos de una economía estancada

  • Oposición y otros sectores piden al Gobierno remediar sus causas

Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com

SAN JOSÉ. El alto nivel de endeudamiento, es uno de los grandes males de muchos ciudadanos en Costa Rica. Situación en la que el Gobierno Central se propuso meter mano, mediante una directriz presidencial presentada esta semana.

En los últimos días, vimos al presidente Carlos Alvarado en diferentes medios de comunicación, dando a conocer las iniciativas que convergen en dos pilares.

El primero es un programa de salvamento que reestructure la deuda, amplíe plazos y reduzca las cuotas. Además, se contempla una iniciativa legislativa para fortalecer el Centro de Información Crediticia al administrar los datos de los créditos otorgados por empresas comerciales no reguladas.

La propuesta de ley vincula a tiendas departamentales o almacenes comerciales y entidades financieras supervisadas.

Además, se eliminará un obstáculo para que los bancos públicos accedan a más recursos que puedan ser utilizados en programas de salvamento.

Entre las condiciones sugeridas a las entidades financieras está que la tasa de interés no supere la tasa básica pasiva más un margen de 5,5 puntos porcentuales. Para quienes pretendan acceder a un Crédito de Salvamento, la cuota de la nueva deuda más otras que tenga el deudor no debería superar el 70% de su ingreso neto.

El Gobierno promueve esta directriz como una ruta para reactivar la economía, sin embargo, la oposición legislativa y ciertos sectores, la ven con escepticismo.   

La Asociación Bancaria Costarricense (ABC) considera acertada la ampliación de las atribuciones de la Central de Información Crediticia. No obstante, se opone a la fijación de precios.

Según el Banco Central, lo ideal es que el porcentaje de pago mensual por deudas llegue a un 40% del ingreso; actualmente la cuota promedio que pagan los ticos es de 64%.

Adicionalmente Casa Presidencial y el Ministerio de Economía, Industria y comercio (Meic), está promoviendo una Estrategia Nacional de Educación Financiera, en la que distintos bancos y cooperativas se comprometieron a capacitar funcionarios y clientes.

Estas iniciativas gubernamentales pretenden atender los efectos de una economía estancada. Tendrá que acompañarse con acciones que intervengan sus causas: inestabilidad Estatal, desempleo, etc.

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