Entrevista con Tomás de Camino sobre el COVID-19

Por: César Rodríguez Barrantes

Conversamos con Tomás de Camino Beck, doctor en biología matemática de la Universidad de Alberta, Canadá, quien además cuenta con post-doctorados en matemáticas de esa misma universidad y de modelos matemáticos para control de invasiones biológicas de Penn State University, USA. El doctor de Camino ha publicado y trabajado desarrollando modelos matemáticos para entender enfermedades contagiosas y emergentes, tanto desde el punto de  vista matemático como biológico.

Tomás de Camino Beck

¿Cuál es la principal diferencia entre este virus y otros similares presentes desde mucho antes en nuestro país?

Este es un virus cuyo porcentaje de mortalidad, aunque no es extremadamente alto, es mucho mayor comparado con otros virus.  Pero lo que lo hace difícil de controlar son varias cosas. Un periodo de incubación largo, lo cual hace que personas sin síntomas puedan estar exponiendo a personas al virus sin saberlo. Otro aspecto es la forma de contagio, que aparte de ser de persona a persona, es a través de contacto indirecto, es decir, simplemente superficies contaminadas.

Otro problema es que  ocurre lo que se llama “propagación comunitaria” (del inglés Community spread), lo que quiere decir que ocurren infecciones nuevas en un área, simplemente porque hay otras personas infectadas en esa área, sin poder rastrear el origen del contagio persona a persona. 

Esto hace que este virus se propague extremadamente rápido en la población.  Este virus está mostrando un crecimiento exponencial excepcional, y por eso empieza con unos pocos casos que se multiplican rápidamente, prueba de esto lo ocurrido en Italia y China en unas cuantas semanas, los casos pasaron de decenas a miles.

¿Qué pudimos o debimos hacer mejor de cara a la llegada del virus a CR?

La llegada del virus era inminente. Pienso que debido a que existe gran cantidad de viajeros que vienen desde Estados Unidos era probable que la fuente de infección viniera de ese país. Ahora bien, no es sencillo cerrar fronteras y aislarse. La preparación tenía que ser en tener al personal de salud preparados para poder enfrentar la enfermedad. Creo que el caso de un médico infectado muestra que de alguna manera no estábamos tan bien preparados, sin embargo, estamos enfrentando una enfermedad de extremadamente alto contagio, así que el riesgo de infección para el personal de salud es alto.

Por otro lado creo que se debieron usar estrategias de redes sociales y a través de escuelas y colegios para informar y educar a la población sobre esta enfermedad, para estar alertas y para que organizaciones públicas y privadas estuvieran preparadas. Pero también sé que en Costa Rica existen buenos protocolos para este tipo de epidemias, y por su sistema de salud universal, es posible manejar epidemias de manera adecuada.

Ahora bien, de lo que estoy enterado de la preparación de Costa Rica es de lo que hemos visto a través de las noticias, no tengo información de alguna estrategia previa o plan que se haya desarrollado. Sí es importante que cualquiera que sea el grupo que esté desarrollando la estrategia, se deben incluir epidemiólogos o epidemiólogas expertas en la dinámica de la enfermedad y no solamente en aspectos médicos.

¿Las condiciones climáticas de CR favorecen o ralentizan la propagación del virus?

El problema de virus emergentes como el COVID-19 es que no se sabe mucho en el inicio de una epidemia, por eso siempre es mejor ser muy precavidos y no asumir nada sin verificación de datos. Habiendo dicho eso, por las condiciones climáticas de un país tropical, nuestras casas y lugares de trabajo generalmente no requieren de aires acondicionados, esto es beneficioso para desacelerar la propagación, pero esta afirmación hay que tomarla con mucho cuidado, puesto que, como dije antes, hay infección indirecta.

¿Es comparable el comportamiento del virus en países como Italia o China respecto de lo que estamos viendo en el nuestro?

En Italia y China el número de casos  ha experimentado un crecimiento exponencial muy rápido. En Costa Rica está comenzando pero tenemos el beneficio de saber estas cosas de antemano.  Si se aplican medidas de forma temprana probablemente se pueda disminuir la propagación y evitar la muerte de la población más susceptible.

¿Cuáles son los mecanismos de propagación más efectivos para este virus en específico? ¿Qué podemos esperar para las próximas dos semanas?

En cualquier enfermedad emergente que ocurre por contagio, hay dos factores que son importantes y que determinan la velocidad de propagación.  El primero es la cantidad de contactos que un individuo tiene por unidad de tiempo (cada día, por ejemplo) y la otra es la probabilidad de que en un contacto entre una persona enferma con una sana, la persona sana adquiera el virus.  Dado que la enfermedad se transmite por contactos (directos e indirectos) tiende a mostrar crecimiento exponencial en el número de casos que van ocurriendo, eso es natural en toda enfermedad contagiosa.

En las próximas semanas observaremos un aumento en el número de casos, probablemente no tan acelerado como en Italia o China, puesto que se están tomando medidas de forma rápida y por una cuestión de escala y funcionamiento del sistema de salud, en Costa Rica es mucho más directo controlar todo el país.

¿Podemos disminuir la virulencia del COVID-19?

Es importante aclarar que la virulencia no la podemos controlar. La virulencia se refiere al grado de daño que el virus causa en una persona enferma. En general para estas enfermedades, la virulencia disminuye a medida que aumenta la cantidad de personas infectadas. Ahora bien, la propagación de la enfermedad es lo que podemos controlar. Cómo dije anteriormente, y basado en los modelos matemáticos que describen este tipo de enfermedades, hay dos factores que se deben controlar: el primero es el número de contactos entre personas y el segundo el de la probabilidad de infección. 

El número de contactos lo podemos controlar evitando situaciones con muchas personas juntas en un mismo espacio. Por eso la medida de evitar eventos masivos, teletrabajo, y otras medidas que ya se están tomando.  El cierre de colegios y escuelas es un caso un poco más complicado. En realidad la evidencia científica de efectividad de estas medidas es mixta y varía de enfermedad a enfermedad. Lo que sí se sabe es que si se cierran los colegios, esto probablemente debe hacerse por un período extendido de tiempo para que sea efectivo, y por eso me imagino la precaución del MEP, de no cerrar todavía.  Para explicar un poco más, si se cierra un colegio, y luego pensando que todo está bien, se abre, esto puede causar otras nuevas infecciones rápidamente.

La probabilidad de infección se reduce con el lavado constante de manos y otras medidas de higiene en las personas y grupos de personas. También se controla con retirando a las personas infectadas de la población general.

El retiro de personas enfermas es difícil, mucho más que en el caso de coronavirus, una persona puede estar infectada y no saberlo por dos semanas hasta que muestra síntomas.  Por eso en el caso de China tomaron medidas draconianas en algunas ciudades, aislando tanto a personas infectadas como sanas. Debido a eso han logrado disminuir la aparición  de nuevos casos, pero recordemos que China es una dictadura y puede tomar esas medidas que son difíciles de implementar en otros países.

Sabemos que el impacto de esta epidemia trasciende el ámbito médico. ¿Cómo puede impactar otras áreas de nuestra sociedad más allá de la salud de las personas?

Es acá donde las cosas se complican. Una enfermedad como esta genera una disrupción en el funcionamiento normal de un país entero.  Por un lado, por su velocidad de propagación, puede saturar los servicios médicos rápidamente. Vean lo que está pasando en Estados Unidos donde no tienen la capacidad de respuesta médica, al no tener kits suficientes para determinar si una persona está infectada, y no tener claro cómo se maneja en su sistema a personas enfermas sin seguro.

Las Pandemias tienen un alto costo en salud pues son muchas personas en poco tiempo los que requieren asistencia médica, además, implican una respuesta a nivel de control de población, no solo individual. Por tanto, no se pueden tomar estrategias de que cada persona sea responsable de ”su infección”, por así decirlo.

Por otra parte, al haber muchas personas enfermas y en aislamiento por períodos largos, tiene un efecto en los medios de producción normales de un país. Estos efectos ya se están sintiendo por la reducción de productividad en China, y efectos de bolsa de valores en Estados Unidos. Esto puede ocurrir en Costa Rica, que incluso por el mismo efecto de China, genere problemas en algunas empresas pequeñas medianas y grandes en Costa Rica, al no poder  obtener los suministros provenientes de China de forma oportuna.

Los medios de transporte públicos, especialmente en un país como Costa Rica que son vitales para que las personas vayan a sus trabajos, pueden ser afectados enormemente, pues se deben controlar para evitar contacto y eso imposibilita el movimiento de personas a sus trabajo. Por eso teletrabajo es una buena alternativa, sin embargo hay una gran cantidad de trabajos que no se pueden hacer de forma remota.

El turismo va a sufrir grandes consecuencias, no solo por medidas en Costa Rica, sino por medidas de otros países con respecto a viajes.  Incluso no solo por medidas a nivel de países, sino individuales, donde las personas mismas deciden no participar en actividades que generen contacto con otras personas y así evitando viajes innecesarios y vacaciones en otros lugares.

Incluso impacto cultural como se observa en algunas situaciones países donde se aisla, discrimina o ataca a personas que vienen de países infectados. Aunque esto difícilmente creo que ocurra en Costa Rica.

¿Otros elementos de nuestro ecosistema sufrirán con la aparición de este virus?

Creo que en la era de la información parcial,  “verdades alternativas” o simplemente “fake news”,  hay un riesgo alto de polarización de la población debido a este tipo de enfermedades. Este fenómeno ya se está observando en lugares como Estados Unidos, donde una enfermedad ahora pasa al plano de discurso político y de opinión.

César Rodríguez
César Rodríguez Barrantes.  Guanacasteco. Representante país de Fundación Zamora Terán. Durante los últimos ocho años se ha dedicado a la educación, el periodismo, la evaluación de programas de desarrollo y a conocer y contar las historias de la Costa Rica rural.  

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