Conexiones virtuales, en tiempos de confinamiento

En el siguiente texto, el guatemalteco Gabriel Arturo Solórzano nos sumerge en su vida y trabajo como ilustrador. 

Invita a los escritores costarricenses a unir su arte a la literatura. 

Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com

ALAJUELA. Indico en este caso la ciudad, como referencia de mi lugar de residencia. Sin embargo, pretendo con mis palabras, simplemente poner en contexto un valioso texto enviado por el artista guatemalteco Gabriel Arturo Solórzano. 

En complicidad con el escritor nacional Salvatore Campos, nos dimos a la tarea de reunir historias de diferentes rincones literarios, para darlos a conocer en este mundo virtual. Necesario, para la difusión del arte en tiempos de pandemia. 

Cultura, Arte & Literatura (Internacional)

Por: Gabriel Arturo Solórzano

Existe una infinidad de historias sobre artistas que realizan sus primeros trazos desde que aprenden a sostener un lápiz, como hacen los niños que asisten a la escuela. De ese conjunto universal, existe un subconjunto de personas que persisten en sus ideas, dejando en segundo lugar todo lo que sobra. La rebeldía se vuelve una parte importante del juego. Una característica que brilla mientras exploran las orillas de la creatividad, mientras reciben negativas de parte de sus cercanos, mientras exponen sus vivencias a través de líneas y colores. Este no fue mi caso.

El artista guatemalteco Gabriel Arturo Solórzano y su serie “La Desaparición de las Flores” la gran ironía de mi vida empieza desde que sostuve un crayón de madera. Mis intereses se desviaban completamente del círculo artístico, enfocando mis lecturas a revistas paleontológicas y libros de divulgación científica. El arte no podía ser parte de mis planes o el arte no me quería cerca, eso aún no lo sé. Creo que la aversión fue mutua.

Me enamoré de una chica francesa a los 21 años, con la que sostenía las más enriquecedoras conversaciones bajo las estrellas de Antigua Guatemala. Polvo de diamante esparcido en lugares tan lejanos, que solo parecían acercarse para vernos caminar y bailar en las calles empedradas de aquel lugar. El arte necesita pasión, tiempo y sensibilidad para desarrollarse. El amor te apunta los detalles y la información parece llegar directamente al corazón, sin llegar a la cabeza, algo que desconocía hasta ese momento.

La calidez de su acento le otorgaba algo de misticismo al espacio que ocupábamos. Era bella. Bella como las esdrújulas encantadas. Deseaba poder captar su esencia, pero una fotografía no me bastaba. El arte tenía una vacante disponible y yo atendí encantado.

La ciencia estaba siendo desplazada por el sentimiento, la expresión, por Ernesto Sábato, Tolstoi en su tierra de nieve, Dostoievski, Picasso, por Konstantin Levin, por las historias de Gogol, por nuestro mágico Macondo.

Quería dibujar. Dibujar para mí. Varios garabatos se convirtieron en figuras complejas y decidí explorar esa línea de trabajo, ilustrando historias que Dan Álvarez marcó en un libro llamado “La Desaparición de las Flores”. Sus historias me conmovían de tal manera, que cada viaje en bus era una oportunidad para leer el texto de principio a fin. Decidí proponerle una idea: ilustrarlo a mi manera.

La portada de su libro fue solo el comienzo de un proyecto que se ha extendido varios meses. Cada dibujo relata un concepto, una historia que cambia de significado dependiendo de la persona que lo vea. Incluyo desde ideas simples como un obsequio, hasta propuestas más elaboradas, personajes que interactúan con el ambiente y los elementos a su alrededor, que en su mayoría se trata de pétalos. Las flores pueden desaparecer por diferentes razones, por diferentes personajes en circunstancias distintas y es lo que cuento a través de la tinta. Actualmente introduzco los sólidos perfectos de Platón a mis diseños. Es así como simbolizo algunas ideas sobre la ciencia y el arte, cómo me hacen sentir y su relación con ciertos ideales o preocupaciones que no se escapan de mi mente. El inicio de esta colección es bastante sencillo y mientras he avanzado la complejidad aumenta, y no es casualidad. Ese era el plan desde antes de trazar la primera línea.

Las exposiciones vinieron luego, junto con amistades en el ámbito artístico que apoyan mi trabajo de varias maneras. Siempre retándome a mejorar. Nunca restándome. 

Pude conocer a una traductora brasileña en su visita al país durante la FILGUA 2019 (Feria Internacional del Libro de Guatemala). Al final, continuaron nuestras pláticas. Yo desde Guatemala, ella en Costa Rica. Siempre conversando sobre nuestros trabajos y lo bueno que sería unir el arte con la literatura. Artistas ilustrando textos y conociendo más talentos, ayudándonos entre nosotros. Así es como crecemos.

Me gustaría invitarlos desde la Ciudad de Guatemala a los escritores de Costa Rica con el fin de colaborar mutuamente en el ámbito artístico. Sería un placer introducir mi trabajo a la creatividad costarricense.

Gabriel Arturo Solórzano, Ciudad de Guatemala.

knche521@hotmail.com

Andrés Castro
Sobre Andrés Castro 584 artículos
Periodista. 6 años de experiencia en radio, prensa escrita y producción de contenido para redes sociales. ☎️Tel: 506 8950 7516 ✉️E-mail: acastro@elsoldeoccidente.com Twitter@castroandres24

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