Aumenta aparición de culebras en San Ramón, oficial de Policía las captura

Harold Brenes Zúñiga |haroldbrenes@gmail.com

San Ramón. Cuando vivía sus primeros años en este mundo, allá en su natal Nandayure de Guanacaste, Jorge Rafael Porras Ruiz convivió sus primeras experiencias en una finca rodeado de la naturaleza. Como parte de su trabajo se topó en ocasiones con algunas culebras, animales que hoy se han convertido en parte de su diario quehacer.

A sus 55 años de edad, este Oficial de la Fuerza Pública de San Ramón es buscado con mucha frecuencia para que se haga cargo de capturar alguna culebra que deambula en los alrededores de una vivienda.

En sus estados de WhatsApp es frecuente mirar fotografías y videos en los que muestra parte de este oficio, el cual cada vez se hace más necesario por el incremento en la aparición de culebras en en casas de habitación o lugares aledaños como garajes, trojas y hasta gallineros.

“Yo no aprendí de nadie a atrapar las culebras, lo que he ido haciendo lo hago por instinto y gracias a que cada vez aprendo de lo que yo mismo hago. Soy una persona empírica en esto de atrapar culebras”, comentó el agente policial.

Según los datos aportados por Bomberos de Costa Rica solo en San Ramón, al 12 de octubre de este 2020, se tenía un registro de 234 atenciones por parte de la Estación de Bomberos ramonense de casos donde se debió atrapar alguna culebra.

En las intervenciones que ha realizado Rafael Porras destaca la captura de culebras Boa, también conocidas como Bécquer.

“Me he llevado algunos sustos. Sin embargo, la Boa es fácil de manejar. Una vez atrapé una terciopelo para medir el nivel en el que estoy”, recordó.

En su experiencia, Porras comenta que ha sido llamado de diversos puntos de San Ramón para capturar las culebras. En su criterio, el hecho de que la Bécquer es de gran tamaño y grueso hace que las personas se asusten más y busquen cómo eliminarlas.

“Las que yo atrapo, las llevo a liberar en zonas poco habitadas”, indicó.

Cambio climático favorece aparición de culebras en zonas pobladas

Rafael Porras tiene más de 20 años de laborar para el Ministerio de Seguridad Pública.

Por su naturaleza, las culebras y serpientes requieren del calor para poder reproducirse o mantenerse activas.

Por esta razón, durante la época de invierno la aparición de estos animales en sitios como casas, trojas o garajes se vuelve más frecuente, explicó el biólogo de la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica, Rónald Sánchez Porras.

“Las culebras en general son animales que necesitan radiación solar. En el periodo de invierno no hay muchos días con buen sol, ahí comienza una razón para buscar ese calor para activarse o reproducirse.  De julio en adelante muchas especies comienzan a buscar sitios de reproducción”, comentó el especialista.

La otra razón del aumento en el número de casos es el cambio climático. Los procesos de reabsorción a lo interno de la serpiente han cambiado.

“Antes una terciopelo tenía 90 crías en su embarazo, algunas morían a lo interno del vientre, otras podían ser devoradas por depredadores al momento de nacer, por lo que el nacimiento efectivo rondaba las 20 con posibilidad de llegar a adultas”, describió Sánchez Porras.

Hoy día es muy diferente: los depredadores no están, las temperaturas aumentan y hay afectación de ecosistemas, lo que sumado a un aumento de ratones hacen que haya mayor presencia de estos reptiles en zonas pobladas por seres humanos, ya que los roedores son su principal fuente de alimentación.

De acuerdo con Sánchez Porras, ese incremento de ratas y condiciones más silenciosas en las noches hacen que las culebras se muevan con mayor tranquilidad, llegando a zonas más favorables para su vivir y reproducción.

No hay que matar las boas, ellas alejan a la serpiente venenosa

De acuerdo con Alejandro Solórzano, en la Segunda edición libro Serpientes de Costa Rica, la culebra Boa o Bécquer como se le conoce, es una serpiente de tamaño grande, que alcanza una longitud máxima conocida de 5 metros, aunque en Costa Rica no se han registrado ejemplares mayores de 3,80 metros; el tamaño promedio usual de los adultos en Costa Rica es de 2 a 2,50 metros.

Según comentó Rafael Porras, quien dice no lleva una cuenta de las culebras que ha atrapado, el gran tamaño de esta especie ha hecho que sean más fácilmente identificadas por la población, quienes en ocasiones las matan sin saber que estas son necesarias para eliminar problemas como los ratones.

En Costa Rica, las culebras Bécquer pueden medir poco más de 3 metros.

Las palabras del policía son ratificadas por el experto en Biología, quien aseguró que la Boa da equilibrio en el hábitat natural, ya que ella es depredadora de otras especies de serpientes que son peligrosas.

“Las personas deben tener cuidado. En las viviendas, donde existen zonas verdes, es oportuno mantener bien recortado el césped. Por instinto la serpiente o culebra no va a salir a exponer con algún animal depredador”, recomendó Rónald Sánchez.

El especialista también sugirió colocar un cono hecho a base de alambre en la tubería de salida de aguas pluviales en las casas. Este mecanismo ayudará a evitar que una culebra y los ratones ingresen a las viviendas.

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