¿Quieres ser independiente de tomar tus propias decisiones?

En ocasiones cuando se está de frente a tomar una decisión llega un sentimiento de indeterminación que nos hace dudar y preguntarnos, ¿estoy realmente seguro de tomar esta decisión?

Todos los días de nuestra vida se está expuesto a tomar decisiones desde la más simple hasta la más compleja, sin embargo, existe un entorno social y familiar que muchas veces ejerce una influencia y fuerza desproporcionada sobre nuestro accionar personal y el rumbo que se quiere seguir en el presente y futuro.

Desde un punto de vista racional somos seres humanos que conforme crecemos, vamos adquiriendo una visión propia del mundo y todo lo que gira a su alrededor, lo cual genera progresivamente un posicionamiento independiente que ayuda a decidir sobre situaciones que nos afectan de forma o indirecta, eso sí teniendo claro que cada uno de nosotros asume esa posición de tomar decisiones de manera diferente dependiendo del entorno social y familiar que nos rodea.

Un elemento clave a considerar en el momento de tomar una decisión es que lleva un riesgo asociado, lo cual debemos analizar cuidadosamente y no dejarnos llevar por emociones del momento que pueden crear una reacción de ligereza sin la suficiente claridad y seguridad que nos permita minimizar las consecuencias que se pueden tener en el corto, mediano o largo plazo.

En ese momento, lo más prudente puede ser escuchar una opinión o consejo de personas asertivas, realistas y con la conciencia real suficiente del impacto de mi decisión. Este proceso de consulta es sano, no obstante, ¡cuidado!, no caigas en excesos al solicitar opinión a demasiadas personas o a las equivocadas, que en el lugar de guiarte por la zona segura te pueden contrariamente confundir y dejarte un panorama que te deja en una zona gris, donde sabes que tu decisión es apuntar y decidirse al final si es blanco o negro.

Hacer una inversión para un emprendimiento, iniciar una carrera universitaria, cambiar de trabajo o el mismo hecho de iniciar una relación, son decisiones que puedes visualizar en el corto plazo y debes de dar un paso hacia la acción de forma segura y definitiva, para lo cual debes de hacer uso de tus propios recursos con independencia dado que al final el responsable de asumir el camino elegido, ¡eres tú!

El ejercicio es simple si es así como lo quieres hacer, iniciando con una valoración de los pros y contras de la decisión, siguiendo con la contabilización de los recursos que poseo para hacerle frente a la situación y, finalmente, proyectando el impacto que puedo tener en el futuro, considerando planes de contingencia de los cuales puedo echar mano en caso de que suceda alguna situación especial que no podemos obviar.

Mirar al frente con optimismo siendo dueño y responsable de tus propias decisiones te llevarán por el camino correcto, adelante, ¡El peor paso es el que no se da y te impedirá avanzar hacia la zona segura!

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