¿Sientes que el tiempo no te alcanza y te impide organizarte?

Fabian Zúñiga
El Coach

Constantemente se escucha en nuestro ambiente familiar, laboral y social la frase reiterativa, ¡es que el tiempo del día no me alcanza!, de lo cual muchas veces se deja de lado lo principal y es detenerse a pensar si realmente es una realidad o sencillamente, la excusa más simple y fácil para postergar y cumplir con mis responsabilidades y objetivos.

La planificación es una acción que erróneamente se asocia a los proyectos, gestión empresarial y el trabajo en sí mismo, perdiendo de vista que todo comienza en el orden, disciplina y claridad que tengamos en la administración de nuestro tiempo que finalmente es lo que va a permitir o no conseguir el final exitoso de las tareas, actividades o acciones que emprendamos cada día.

Es así, como se deben dejar de lado las acciones improvisadas que nos llevan por un camino lleno de obstáculos que aparecen en la ruta del día, lo cual sucede precisamente porque no se tiene una priorización que determine qué, cuándo y cómo debo de realizar la organización de mi día y al final de la semana obtener resultados positivos del tiempo invertido en cada acción que se realice.

La planificación semanal es vital para ordenar el uso del tiempo, determinando claramente las tareas y clasificándolas en orden de importancia y urgencia, lo que va a permitir centrar la energía y esfuerzo de cada día, siendo sí concientes que no se puede atender más de una tarea a la vez y que en muchas ocasiones por querer hacerlo todo en un mismo momento al final del día se termina con muchas actividades iniciadas y ninguna terminada.

En este punto hay agregar una cuota de sensatez y sentido de la realidad, entendiéndose que no se pueden cumplir actividades sin recursos y es ahí donde claramente se debe de asociar si cuento con los insumos que requiero para llevar adelante lo que se programa en la agenda, teniendo el cuidado de no caer en otra excusa que provoca re trabajo y pérdida de tiempo, ¡cuando llegue el momento veo cómo lo hago!

Lo anterior, implica también un empoderamiento en el respeto que le debo tener a mi tiempo, en el sentido de no asumir responsabilidades adicionales que están fuera de la planificación a no ser que tengan características de urgencia e importancia que me impiden postergarlas, lo cual no se debe de convertir en una práctica para tapar huecos de actividades inconclusas que cargo de semanas o días anteriores y lo único que refleja es desorganización y falta de interés en lo que debo de hacer.

Otro aspecto que se deben tener en cuenta es identificar y evitar una serie de parásitos que consumen el tiempo, a partir de un ejercicio reflexivo que permita cuestionarnos, ¿cuánto tiempo del día me consumen las redes sociales, noticias irrelevantes y tóxicas y las conversaciones sin importancia que desvían mi atención? Estos enemigos del tiempo son solamente algunos de ellos, donde es medular mapearlos para no caer en un círculo vicioso que se repite día con día y colaboran negativamente al consumo de minutos y horas de nuestro tiempo.

Es hora de dejar las excusas y proponerse el realizar una planificación de la semana, procurando respetar y cumplirlo de acuerdo a los recursos disponibles y el tiempo que determinemos de forma realista, ¡Los días siempre han sido de 24 horas, todo depende de cómo te organices y seas responsable de tu propio tiempo!

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