El nacimiento de un proyecto turístico

Elsy Bonilla | reservations@coatitours.com

TURISMO | Emprender es un desafío para muchas personas y cuando es a nivel turismo, es muy gratificante. Es un aprendizaje constante, en un sector muy dinámico, esto lo menciono con conocimiento de causa. A veces pensamos que es fácil, criticamos los errores, nos cuesta felicitar y aportar ideas genuinas para mejorar, a quienes lo están haciendo bien.

Les cuento un poco la historia de nuestro proyecto: Coati Tours, iniciamos hace 13 años como Agencia de Viajes y a la fecha han sido muchas y muy positivas, las experiencias que nos han permitido crecer, mantenernos, y seguir operando en el mercado. Hoy día, vamos paso a paso con mentalidad positiva, sabiendo que, si las cosas se hacen bien, con excelencia, hay resultados excelentes.

Agradecidos con Dios por nuestro hermoso país, por el privilegio de vivir aquí, por tantas personas que hemos conocido, que se convierten en nuestros amigos, por la solidaridad recibida y por los encadenamientos que se han logrado a lo largo del camino.

Isela Jiménez, propietaria del emprendimiento: “Restaurante El Fogón de Chela”, ubicado en San Francisco (El Burrito) de Peñas Blancas de San Ramón, Alajuela. CR.

El orden y cumplimiento en los requisitos, son dos pilares fundamentales, otro es el conocimiento y aprendizaje constante y como activo indispensable el servicio al cliente, que, como una yunta de bueyes, va amarrado a la calidad y el amor por lo que se hace.

Los proveedores de servicio, debemos, como le he comentado a muchos colegas, conocer, probar, experimentar cada uno de los componentes del producto final, es decir el agente de viajes necesita y requiere la calidad en el transporte, en el hospedaje, cuidar la alimentación, inspeccionar y realizar el tour o actividad y además supervisar y revisar continuamente la calidad en la cadena de valor. Con el pasar de los años, nos sentimos como el gran científico de origen alemán Albert Einstein, tantos años atrás y lo dijo así: “cuánto más aprendo, más me doy cuenta de lo mucho que no sé”.

Es importante saber que iniciar un proyecto turístico, requiere además de las ganas de hacer las cosas bien, de conocimiento, estrategia y asesoría. Muchos años deben pasar para aprender a encontrar la esencia en cada persona, en cada proveedor del

servicio o producto y a conocer a nuestro “cliente estrella” como dice la mentora de emprendedores, Ana Alfaro.

El turismo es una profesión, un oficio, una pasión que requiere 24/7, dedicación constante, es decir si tienes un hospedaje, una cafetería, una soda, un restaurante, un mariposario, senderos, una empresa de transporte, un servicio de guías, un tour operador, debes pulir los detalles, destacar. Debemos tomar en cuenta que, en los últimos meses, con los acontecimientos a nivel mundial, el turismo cambió también y como prestadores del servicio, debemos una vez más adaptar el producto a la demanda que se tiene.

Ahora bien, ¿qué me dicen de los clientes? ¿Quiénes son los viajeros? ¿Los turistas? Hoy día, tenemos el que viaja solo, el que lo hace en pareja, las familias, los adultos mayores, personas con algún tipo de discapacidad y a todas ellas debemos atender y entender sus necesidades, dar un servicio excelente y brindar una experiencia de viaje única e irrepetible.

La forma de vender cambia, el internet una vez nos pone todo al alcance: información, reseñas, disponibilidad, reserva y clic: paga. Así de rápido, fácil y sencillo. Sin embargo, el sentimiento, ese calor, el brillo en los ojos, lo seguimos teniendo los humanos, y por más automatización, una sonrisa, un abrazo, sigue siendo la mayor recompensa que damos y la mejor que se recibe.

Los turistas son seres humanos, que visitan la “suiza centroamericana”, deseosos de recargar sus mentes con experiencias positivas y llenarse de ese calor humano que nos caracteriza en este rincón de las Américas, entonces vamos ha hacerlo de manera honesta y profesional. Estamos en un momento decisivo para muchos emprendedores y emprendedoras y algunos se esfuerzan por mantenerse y seguir, otros están apenas por iniciar su proyecto, y algunos como Isela, ya dieron el paso y está lista en su restaurante “El Fogón de Chela” (ver foto adjunta).

Para cada uno de ellos y ellas, mi saludo de esperanza, de motivación y decirles que, si se persevera, es posible conseguir lo que se propone, que debemos agradecer y aprovechar las oportunidades que se presentan y sobre todo confiar en nuestro conocimiento, en nuestra experiencia y confiar en un Dios que nos bendice cada día.

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