El turismo se viven de manera presencial

Elsy Bonilla C.  Coati Tours
reservations@coatitours.com

Esa es nuestra motivación, debemos estar presentes, para vivir la experiencia.  Salir a pasear, requiere desplazamiento, de un lugar a otro, nos trasladamos al lugar de hospedaje, si es el caso de pernoctar, tomamos el desayuno y nos alistamos para ir de excursión al siguiente día, o bien si es un tour por el día igual nos desplazamos para disfrutar y sacar provecho si es el caso del tour guiado, donde aprendemos y disfrutamos al mismo tiempo.

Es decir debo estar presente en ese lugar para darme cuenta de cómo se comportan los animales nocturnos, o bien para nadar un rato en la piscina, caminar por los senderos dentro de la propiedad, ver con los binoculares, el tucán perchado en el árbol de guarumo (cecropia peltata) por cierto, conocido por los guías como el árbol- hotel porque proveen de alimento y hogar a gran cantidad de especies como las hormigas, de aves tales como el pájaro carpintero y tucanes, mamíferos como el perezoso, los monos. O bien disfrutar del espectáculo que ofrecen los colibríes en el jardín, y ni que decir el recorrido en el bote a lo largo de los canales de Tortuguero por ejemplo. Y si el turista es una persona con discapacidad visual, bueno podrá deleitarse con el canto del tucán o pájaro campana, o bien caminar descalzo por el sendero y conectar con la madre naturaleza, disfrutar el sonido del agua al chocar con el bote en mar abierto para escuchar el canto de las ballenas jorobadas en el mar pacífico.

Desde que se planea el viaje, el manejo hasta el aeropuerto, el recorrido en el avión si se viaja al extranjero, o el recorrido en la carreta en la microbús de turismo, viendo desde la ventana las ventas de agua de pipa a la orilla de la carretera, o el producto fresco de los pescadores saliendo con sus pangas y lanchas en las zonas costeras. Ya el viaje valió la pena, la experiencia de ver el esfuerzo de esos hombres y mujeres valientes, donde generalmente trasciende generaciones, padres e hijos e hijas, en el mismo oficio, reparando las redes, preparando la carnada y entregando el producto fresco en los restaurantes, para ser preparados al turista nacional o extranjero que disfrutara de un almuerzo, de un ceviche fresco y sabroso, un pescado entero. Y luego del almuerzo si es un paseo del día, esos viajeros tendrán la dicha de disfrutar de una lluvia refrescante para cerrar su espectáculo con un arcoíris que adorna el paisaje a lo lejos donde se unen el cielo con el mar.

Solo pensemos por un instante en el siguiente caso, los turistas que llegaron desde Estados Unidos, para disfrutar de sus vacaciones por ocho días en Costa Rica, una pareja con dos hijos adolescentes. Se quiere tener un balance entre, descanso, aventura y exploración. Lo primero que manifiestan es que quieren ver un perezoso y precisamente van para el bosque lluvioso, entonces se hace el recorrido para aprender de dicha especie, durante el ingreso por el sendero se escucha un sonido muy particular, al preguntar al guía les dice, eso es una ranita, e inmediatamente apoyado por el telescopio están listos para ver esa hermosa criatura, empieza a caer gotas de lluvia y ese olor tan especial no se hace esperar, el aroma de tierra mojada después de resistir altas temperaturas…Allá, dice el guía mientras coloca el telescopio y señala con su mano, miren es un perezoso de tres dedos, vaya espectáculo, sus movimientos lentos permiten observar su cuerpo, cara y movimientos.

Así que tanto turistas nacionales como extranjeros, vamos a disfrutar, a conocer, a explorar cada unos de los destinos que podemos visitar, respirar aire puro, sentir la lluvia en nuestro rostro, al mismo tiempo que caminamos balanceados al recorrer los puentes colgantes. Y si vamos a disfrutar del paseo en balsa por el rio, el tour de rafting para subir la adrenalina en cada rápido y luego saltar al rio para nadar un rato, o bien admirar el paisaje y quizá con suerte encontrar una tropa de monos comiendo de los frutos de los árboles que están a la orilla.

Se desarrollan los sentidos al hacer turismo, debemos estar ahí y experimentar por cuenta propia cada una de las experiencias que la vida nos presenta y enseñar a los más pequeños a que la vida es eso: el día que tenemos hoy con sol o con lluvia, lo importante es estar despiertos para vivir la aventura, eso es una bendición.

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