Turismo de Bienestar y Baño de Bosque como oferta hotelera

Por Lic. Luis Carlos Palazuelos Irusta
Asesor Adetur COSTA RICA

En una conferencia reciente se nos consultó sobre la posibilidad de introducir el Turismo de Bienestar en la modalidad de Baño de Bosque o Terapia de Bosque en una propiedad hotelera. La pregunta refleja no solamente el interés sino además interés en una actividad que muchos aún no han descubierto.

La respuesta es de cierta forma sencilla. En un establecimiento de alojamiento localizado en un lugar donde se dispone de recursos naturales que no está necesariamente en la colindancia con un área natural protegedla en la categoría de parque nacional, reserva natural, santuario, etc., no reviste mayor dificultad cuando lo que mínimamente se puede ofrecer es un ambiente tranquilo con la presencia de elementos naturales de todo tipo sin que sea obligatoriamente un ambiente exótico, ni virgen, ni calificado por su riqueza de flora o fauna.

Los tres requisitos en los que muchos coinciden y que identifican la esencia del Baño de Bosque o Terapia de Bosque, dentro del Turismo de Bienestar, son: ritmo, distancia y uso de los sentidos. El ritmo hace referencia a la actividad física implícita en este tipo de activad y se entiende mejor con el contrasentido, es decir, lo que no es; no se trata de hacer mucho, moverse mucho, emplear mucha energía física. Un individuo “paseando” a ritmo muy lento ya puede disfrutar de un Baño de Bosque. Ese ritmo puede mantenerse en un periodo recomendado de dos a dos horas y media sin que estos sean límites estrictos. El concepto que nos interesa personalmente incluir es el de frecuencia, por lo que más allá de la duración del evento, lo que aporta al verdadero beneficio a la salud es la cantidad de veces que esta actividad se practique a la semana (marco de tiempo de referencia); no es lo mismo, ir al bosque y pasar dentro ocho horas continuas una vez a la semana que ir tres veces a la semana por dos horas continuas; esta situación no se define por la mera sumatoria de horas sino por el contexto; es decir, para graficar nuestra aproximación, no es lo mismo vivir un ritmo de vida acelerado y bajo presión o estrés durante seis días a la semana y lograr los beneficios de la Terapia de Bosque en el séptimo día, comparado con el mismo ritmo de vida pero con dosis de naturaleza más frecuentes. La acumulación del estrés no es la misma en

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Lic. Luis Carlos Palazuelos Irusta Especialista en Turismo y Abogado 36 años de experiencia en el sector Turismo Móvil (506) 87129294 Email: info@allcostaricaadventures.com

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