DIABETES, EN 4 MINUTOS

Dr. Jairo Valverde, médico | Fundación Cínica Sin Fronteras

La diabetes no consiste en una única entidad, sino en una variedad de trastornos que afectan el metabolismo de los carbohidratos (“azúcares”), los lípidos (o grasas) y las proteínas del cuerpo. Estos distintos tipos de diabetes varían en su origen, pronóstico o evolución, y los tratamientos requeridos para su manejo. Por las anteriores razones clasificamos a estos trastornos como prediabetes, diabetes tipo I, diabetes tipo II, diabetes gestacional (del embarazo), entre otras, sin embargo, el denominador común a todas ellas es la presencia de niveles anormalmente elevados de glucosa en la sangre, que puede dar origen a complicaciones de diversos tipos, con alguna frecuencia tan severas como la aparición de insuficiencia renal y eventualmente trasplante; además del riesgo elevado de infarto al miocardio, por ejemplo, entre otras.

A nivel mundial, se estima en occidente una prevalencia de diabetes del 2 al 6% en la población, a la vez que hasta un 50% de los pacientes permanecen sin ser diagnosticados. En Costa Rica, un estudio del año 2004 en hogares, con 2400 personas muestra, estimó esta prevalencia en 7.9% (8 de cada 100 personas), y un 1.9% desconocía su diagnóstico.

Se ha definido a la diabetes como un desorden metabólico con repercusión en el metabolismo de carbohidratos, lípidos y proteínas, a la vez que señala que esta alteración se debe a una deficiencia absoluta o relativa de insulina, exceso de otra hormona (glucagón) causante de la elevación de la glucosa, o bien el mal aprovechamiento de la glucosa por parte del organismo.

Existen varias maneras posibles para diagnosticar la diabetes. Por su parte, la prediabetes es un estado de elevación leve de los niveles de glicemia, sin llegar al punto de corte definitorio de diabetes, y representa por si misma un indicador importante de riesgo de desarrollo de diabetes a futuro.

Excluyendo el caso de la diabetes del embarazo, la mayor parte del tiempo el tipo de diabetes implicado en los pacientes es la diabetes tipo 2, que inicia de forma más tardía en la vida, en comparación con la diabetes tipo 1 que inicia generalmente en la infancia y tiene mecanismos de origen distintos (autoinmunes).

En la diabetes tipo 2, se presenta mayormente un problema con la cantidad de insulina circulante. La insulina del páncreas funciona en los tejidos como una especie de llave que “abre la puerta” para que la glucosa que circula en sangre pueda entrar a los tejidos donde se necesita para la producción de energía metabólica necesaria para las funciones de los tejidos. Es importante mencionar que la obesidad contribuye al inicio, empeora la evolución y dificulta el tratamiento de la diabetes, en el sentido de que la grasa corporal produce una sustancia llamada “resistina” que obstaculiza el funcionamiento de la insulina, favoreciendo el aumento sostenido de la glicemia en sangre.

Factores de riesgo para desarrollar diabetes.

Algunos de ellos son: historia de diabetes en algún familiar, edad mayor a 40 años, obesidad, sedentarismo, exceso de “harinas” en la dieta, peso al nacer mayor a 4kg, madres de hijos con peso mayor a 4kg, antecedente de diabetes durante un embarazo, tratamiento con esteroides (como la cortisona).

Síntomas.

No siempre se presentan, pero un paciente con diabetes podría presentar: pérdida de peso injustificada, sed constante, aumento en la necesidad de orinar, fatiga, visión borrosa.

Tratamiento.

Dependerá de cada paciente, algunos suelen responder y controlarse totalmente con medicamentos orales, otros requerirán suplementación con insulina. Es fundamental mantener el seguimiento en consulta periódica con un profesional médico, y siempre debe incluir además actividad física, control adecuado del peso, cambios en la alimentación, cesación del fumado si lo hay.

Los medicamentos orales pueden estar orientados a aumentar la producción de insulina por parte del páncreas o mejorar la acción de la insulina en los tejidos. En último caso, se debe administrar insulina humana artificialmente al paciente si el tratamiento oral no alcanza las metas necesarias.

Complicaciones.

El objetivo principal del diagnóstico, seguimiento y control de la diabetes va más allá de simplemente reducir los niveles de glicemia, y consiste en reducir el riesgo de aparición de las temidas y fatales complicaciones asociadas a la diabetes mal controlada, como lo son las cardiovasculares (infartos, etc), deterioro renal, daño neurológico, daño a la retina, que suelen ser irreversibles una vez instaurados.                                                                                

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*