“Pandemials” o “cuarentenials”, la generación nacida en tiempos de Covid-19 (I parte)

Costa Rica año 2020: se registraron casi 58 mil nacimientos, según datos daos a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).

A estos niños se les denomina “pandemials” o “cuarentenials” porque nacieron en medio del caos que generó la aparición de la Pandemia por Covid-19, desde finales del 2019, la cual en marzo de 2020 comenzó a marcar el rumbo de nuestro país.

A esta población, les tocó iniciar su crecimiento en las circunstancias especiales del aislamiento.  Ellos, a diferencia de los nacidos antes de esta crisis, han debido aprender a vivir lejos del mundo exterior y de lo que significa interactuar físicamente con niños de su edad y otras personas, diferentes a las de su núcleo familiar más cercano: papá, mamá y en el mejor de los casos una niñera o los abuelos.

Tanto padres de familia, como familiares y amigos se plantean preguntas sobre el desarrollo de estos bebés y niños. ¿Serán capaces de superarse de situaciones complicadas? ¿Serán entusiastas de la vida o solitarios y temerosos? ¿Tenderán a la hiperhigiene y el distanciamiento social o buscarán hacer relaciones sociales más cercanas?

Todavía es muy temprano para hablar de su desarrollo, aunque sí existen indicios y la realidad dice que están creciendo en un nuevo entorno social, cultural y económico. La mayoría de ellos han tenido que interactuar con otras personas a través de pantallas, de un cristal o bien, detrás de un cubrebocas que no les permite distinguir sus gestos o estados de ánimo.

La distancia social también les impidió poder conocer acerca de los olores de quienes deberían de hacer interactuado con ellos, en las anteriores condiciones de desarrollo de sus primeros meses de vida.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Brown, en Rhode Island, Estados Unidos encontraron que los bebés nacidos desde marzo de 2020 tienen  menores habilidades cognitivas, verbales y motoras que los niños que llegaron al mundo antes del coronavirus.

“Las interacciones reducidas y las restricciones que se aplicaron durante el último año indican que los niños nacidos durante la pandemia del covid-19 tienen un coeficiente intelectual más bajo”, señala el estudio.

Otros análisis señalan que habrá habilidades, destrezas o hitos del desarrollo que se tardarán más en alcanzar, algunas que se tendrán que aumentar y otras quizá se disminuyan.

Algunos ejemplos de afectación positiva o negativa serían la motricidad gruesa, una habilidad que puede experimentar un mayor rezago por ejemplo: correr, trepar, saltar, arrastrarse o rodar. Por su parte, la motricidad fina podría aumentarse por la posibilidad de ejercitar más actividades que requieran pasividad, atención, concentración.

El ser humano necesita convivir

El núcleo familiar es la base de esas primeras habilidades sociales, se aprende por imitación y observación las reglas básicas y se llevan a la práctica al interactuar con otras personas dentro y fuera del núcleo familiar.

“En el caso de los niños nacidos durante la pandemia, esa interacción con el medio se vio seriamente limitada únicamente a sus padres, hermanos o cualquier otro familiar que viva en la misma casa, trayendo como consecuencia afectaciones a nivel social y cognitivo. Ejemplo de ello es que una típica visita a los abuelos, primos de edades similares, paseos a parques infantiles o fiestas de cumpleaños fueron completamente descartadas, privando al niño de una serie de experiencias sociales básicas y necesarias para formar aprendizajes que contribuyan a un adecuado desarrollo”, comentó la Psicopedagoga, Laura Arroyo.

La generación nacida en el 2020, deberá afrontar procesos de desarrollo educativo muy diferentes a los conocidos antes de la Pandemia por Covid-19.

De acuerdo con la psicóloga, Miryam Pineda Salazar, los nacidos en tiempo de pandemia pueden llegar a experimentar ciertas características a nivel psicológico, debido al alto grado de estrés, inseguridad, miedo y carencia de redes de apoyo en la progenitora.

“Se puede prever que estos altos niveles de ansiedad y estrés que los niños (as)  han tenido que sobrellevar dentro y fuera de la pancita, pueden fácilmente convertirse en factores de riesgo que ocasionen en un futuro  el desarrollo de ansiedades, temores, depresión, inseguridad, dificultad para relacionarse, timidez e incluso un comportamiento antisocial y defensivo, si no se sobrelleva de maneras adecuadas cada una de éstas situaciones que enfrentan la madre, permitiendo dentro de lo posible aminorar dichos factores (estrés, ansiedad, depresión…)”, destacó.

La profesional agregó que el aislamiento y distanciamiento social, marcaron la vida de muchos, incluido estos pequeños(as), prontos a nacer o nacidos en pandemia. Por ende la madre debe ser consciente de la importancia que en estos momentos toma velar por la dignidad de nuestro cuerpo y mente. Y practicar todos aquellos hábitos y actividades que permitan aminorar dichos efectos negativos en el feto y niños(as) nacidos en pandemia.

Consultada Laura Arroyo  sobre el desarrollo de  habilidades del lenguaje y el habla en los niños nacidos durante  la pandemia, explicó que   durante el proceso de adquisición del lenguaje los padres o cuidadores son quienes primero aprenden a identificar los gestos o palabras que el niño utiliza para comunicarse, al interactuar con personas ajenas a su entorno habitual y no lograr ser comprendido el niño se ve en la necesidad de mejorar o ampliar su vocabulario para lograr una comunicación exitosa.

“Al estar en confinamiento exclusivo con los padres o cuidadores este proceso de adquisición del lenguaje expresivo se puede ver seriamente afectado, pues de forma inconsciente el adulto interpreta de forma automática gestos y palabras sueltas emitidos por el niño sin que éste se vea en la necesidad de adquirir un vocabulario básico o de mejorar el que ya posee, situación que no se presentaría si el niño pudiera interactuar con otros niños o adultos de forma cotidiana”, agregó.

Proceso de desarrollo educativo

Para Ana Mercedes Steller, docente de I y II Ciclo y Psicopedagoga, los niños nacidos en Pandemia enfrentarán diversas situaciones en el desarrollo de sus aprendizajes, algunos que serán visibles en edades tempranas y otros que podrían aparecer al acceder a la educación formal es decir en niveles de Preescolar.

“Me parece que a nivel social, si se brindó estimulación temprana en el hogar por la edad podría repercutir en bajo nivel, sin embargo en aquellos que no se puede brindar la estimulación podrían resultar que los niños sean poco sociales, introvertidos, tímidos e inseguros”, destacó.

A criterio de Steller, en la parte educativa podría verse afectada la adquisición de indicadores de comprensión, análisis y razonamiento.

Foto con fines ilustrativos sobre la convivencia de los niños antes de la llegada del Covid-19.

Laura Arroyo añadió que la falta de una adecuada estimulación, enfocados no solamente en la guía de un profesional en el área sino refiriéndonos a la falta de experiencias diarias ocasiona que las áreas del desarrollo (cognitivo, lenguaje, afectivo y social, sensorial y motor) no se adquieran de la forma esperada y se vea reflejada a futuro a nivel académico una vez que el niño inicie el proceso educativo.

“¿Cómo se puede manifestar? Dificultades para prestar atención, frustración en la resolución de conflictos tanto con sus pares como con otros adultos sean maestros o personal de la institución, dificultad para expresar sentimientos y emociones, a nivel motor problemas en la adquisición de lectoescritura, entre otros”, detalló.

Ana Mercedes Steller agregó que se le debe prestar atención a las relaciones interpersonales, su forma de expresarse al escuchar, hablar, escribir y leer, además de observar los procesos cognitivos acorde a su edad.

“Definitivo será necesaria una comunicación asertiva con quien esté a cargo del menor en el centro educativo. Aunado a eso podemos decir que la ubicación espacial, la discriminación visual y la percepción quizás tengan que ser reforzadas para ser adquiridas de manera eficaz, ya que me parece en el hogar no se cuenta con el conocimiento de ejercicios necesarios para estimular estas estos aprendizajes bases que se dan en la etapa de apresto”, concluyó.

¿Sobreproteccionismo dañino?

Según la Organización Mundial de la Salud, las nuevas realidades del teletrabajo, el desempleo temporal, la enseñanza en casa y la falta de contacto físico con familiares, amigos y colegas requieren tiempo para acostumbrarse.

“Adaptarnos a estos cambios en los hábitos de vida y enfrentarnos al temor de contraer la COVID-19 y a la preocupación por las personas próximas más vulnerables es difícil, y puede resultar especialmente duro para las personas con trastornos de salud mental”, señala la OMS en su artículo “Cuidar nuestra salud mental”.

De acuerdo con Laura Arroyo, la posible sobreprotección bajo la cual estos niños están creciendo es otro factor a tener presente ante posibles dificultades académicas futuras, ya que son chicos que crecen bajo el pensamiento de que cualquier persona ajena a mi burbuja familiar me puede contagiar, por lo tanto, debo alejarme, no puedo estar cerca de nadie, no puedo compartir ninguna de mis cosas (juguetes por ejemplo) y no puedo permitir que me toquen.

“Si actualmente los niños de edad preescolar que asisten a clases y  se desarrollaron en un ambiente totalmente distinto donde el contacto físico y social no era limitado, están presentando ciertas conductas que afectan la convivencia y crean ansiedad , por ejemplo que en el recreo un compañero le rozó el brazo y ya piensa que lo contagió, sabiendo que si no fuera por la pandemia esa situación no tendría mayor relevancia y habiendo estado durante sus primeros cuatro o cinco años expuesto a contacto físico constante, imaginemos la afectación a nivel psicológico de los chicos que desde su nacimiento se les ha condicionado a mantener distanciamiento social generalizado”, dijo.

Ana Mercedes Steller agregó que “la sobreprotección minimiza la capacidad de autonomía en diferentes áreas. En tiempo de Pandemia es un hecho, a mi parecer, que el sobreproteccionismo superó los niveles en ambos progenitores o encargados legales”.

Finalmente, Arroyo señala la necesidad de que como padres de familia es importante cuidar la salud no solo física sino mental de nuestros hijos, y estar alerta a posibles actitudes o comportamientos que nos puedan indicar la existencia de problemas en su desarrollo.

“Tales como dificultad para expresar sentimientos y emociones, compartir, dificultad al esperar el turno o a ser atendido, la no comprensión y ejecución de órdenes simples, la no utilización de lenguaje expresivo o vocabulario muy por debajo del esperado para su edad, manejo de la ira y frustración ante conflictos simples al jugar o recibir un no por respuesta, dificultad para escalar, caminar o saltar, y alteraciones sensoriales”.

Concluyó indicando que en caso de dudas lo recomendable es buscar asesoría con un profesional en el área infantil, el cual llevaría a cabo un diagnóstico para determinar si su hijo presenta dificultad en algún área del desarrollo y los pasos a seguir.

Segunda entrega

Conozca la vivencia de los padres de familia con el nacimiento de sus hijos “pandemials” o “cuarentenials”.

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