IA aliada de estudiantes adultos mayores y personas con discapacidad
Karen Rojas
TECNOLOGÍA| La inteligencia artificial comienza a posicionarse como una herramienta de apoyo en procesos educativos dirigidos a poblaciones que históricamente han enfrentado mayores dificultades de aprendizaje, como adultos mayores, estudiantes con discapacidad y personas con rezago académico.

Experiencias impulsadas en instituciones de educación superior de Costa Rica evidencian que el uso de asistentes virtuales, plataformas adaptativas y recursos digitales puede favorecer la práctica autónoma, disminuir la ansiedad y mejorar la accesibilidad cuando existe acompañamiento docente.
Uno de estos casos es el trabajo desarrollado por la docente e investigadora Kattia Padilla Baltodano, quien ha estudiado el uso de inteligencia artificial en la enseñanza del inglés para personas mayores de 50 años sin conocimientos previos del idioma.
Según explicó la especialista, muchos adultos llegan a las aulas con inseguridad, temor o experiencias negativas relacionadas con el aprendizaje del inglés. Sin embargo, las herramientas tecnológicas les permiten practicar desde sus hogares, avanzar a su propio ritmo y adquirir mayor confianza antes de participar en clase.
Padilla señaló que varios estudiantes que inicialmente evitaban comunicarse en inglés lograron mejorar su desempeño académico tras utilizar plataformas conversacionales de práctica constante. Además, fortalecieron habilidades como pronunciación, comprensión auditiva y seguridad al expresarse.
La aplicación de tecnología con enfoque inclusivo también se refleja en la experiencia de Keyllyn Villegas Jiménez, estudiante de Psicología con parálisis cerebral infantil, quien ha logrado continuar sus estudios universitarios mediante apoyos tecnológicos y adecuaciones académicas.

Según se indicó, debido a sus limitaciones físicas para escribir en computadora, la estudiante utiliza sistemas de asistencia digital y acompañamiento virtual para realizar tareas, participar en clases y completar evaluaciones académicas.
Especialistas coinciden en que el verdadero impacto de la inteligencia artificial en la educación depende no solo de la tecnología, sino también de la mediación pedagógica y emocional que acompañe su implementación.
“El reto de las universidades no es solo incorporar tecnología, sino garantizar que sea accesible, inclusiva y útil para estudiantes con diferentes necesidades de aprendizaje”, señaló Marco Esquivel, rector de la Universidad San Marcos (USAM).








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