
Antes de hacer clic: ¿Una oferta es demasiado buena para ser verdad? Es la carnada de los ciberdelincuentes.
Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com
SAN JOSÉ. El aumento de los fraudes digitales se basa en una simple y efectiva estrategia: el engaño está diseñado para parecer real. Los delincuentes apelan a la confianza y las emociones humanas, disfrazando sus estafas para que las víctimas actúen impulsivamente y sin dudar.
La modalidad que prevalece es el phishing, una estafa que se disfraza de «promoción irresistible» para robar información confidencial. Lener Herra, jefe de Prevención de Fraudes del Banco Nacional (BN), explica que la técnica llega por WhatsApp, SMS o redes sociales con ofertas que prometen descuentos exagerados y una urgencia de «vence hoy».
“El fraude está diseñado para parecer real. El mensaje está hecho para que la persona no dude. Les llega una oferta que parece buenísima, les urge aprovecharla y hacen clic en el enlace. Ese clic, aunque parezca inofensivo o por curiosidad, abre la puerta al defraudador”, señaló Herra.
El proceso de fraude inicia con un simple clic. La persona, atraída por un producto a un precio tentador, accede sin verificar la fuente. Al entrar al sitio fraudulento, que no es oficial, la víctima ingresa sus datos sin saber que estos están siendo monitoreados en tiempo real.
“Usted está entrando a una página espejo, una copia de la original, o bien un enlace de pago falso que tiene comandos maliciosos. Usted cree que está comprando, pero en realidad está entregando su información”, advierte Herra.
El delincuente ya no necesita una llamada telefónica para solicitar claves. Simplemente necesita que la víctima entre al sitio que preparó. El riesgo se eleva si el sitio solicita un código OTP (Contraseña de Un Solo Uso), y el teléfono lo autorrellena o la víctima lo ingresa para «validar» la compra.
Una vez que el defraudador tiene acceso a este código, la transacción puede finalizarse y el daño es irreversible. El costo de «lo barato» termina siendo el acceso completo a las finanzas de la persona.
Tres Pasos Clave para Protegerse. Ante esta creciente amenaza, las autoridades bancarias brindan recomendaciones esenciales para que los usuarios eviten caer en el engaño:
- Desconfíe de las promociones por mensaje: Si una oferta suena demasiado buena o genera duda, lo más probable es que sea una estafa. Verifique directamente con el comercio oficial por medio de su página web o línea telefónica.
- Nunca haga clic en enlaces no oficiales: Si planea una compra, escriba usted mismo la dirección web en el navegador. Evite usar enlaces compartidos o resultados de buscadores dudosos.
- Use tarjeta virtual: Cargue estas tarjetas únicamente con el monto exacto que va a utilizar. Esto garantiza que, en caso de fraude, el daño sea limitado. Además, nunca comparta códigos OTP y desactive la función de autorrelleno en su dispositivo.
Finalmente, si usted es comprador o vendedor y le solicitan ingresar a un enlace para validar, activar o agilizar un pago, no lo haga. Ninguna transacción de pago legítima requiere que el receptor ingrese a un sitio web o que acceda a llamadas con supuestos funcionarios bancarios.






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