Costa Rica debe invertir a largo plazo para evitar colapso del Aeropuerto Juan Santamaría

Mejoras al Aeropuerto Juan Santamaría ✈️ Según el CFIA, si no se mueve a COOPESA y se amplia la pista , será el próximo gran ‘cuello de botella’ del país.

Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com

ALAJUELA. Históricamente, el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría (AIJS) ha representado el motor de la conectividad costarricense. Sin embargo, para que no vuelva a convertirse en un «cuello de botella» el país debe ejecutar una estrategia de inversiones distribuidas de forma sostenida durante los próximos 10 a 15 años.

Así se desprende del Proyecto Pensar en Costa Rica 2025, a cargo del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA), un documento que contiene propuestas para el abordaje de problemáticas que requieren atención prioritaria, para que sean de referencia para los tomadores de decisiones del Gobierno central y la Asamblea Legislativa en el periodo 2026-2030.

Expertos del sector advierten que la terminal alajuelense, junto con el Daniel Oduber en Liberia, son activos que deben modernizarse. La clave reside en no verlos como entes aislados, sino como un sistema que incluya a Limón, la Zona Sur y un nuevo aeropuerto en Orotina, el cual debería nacer de forma orgánica absorbiendo inicialmente las operaciones de Pavas.

Para salvar la operatividad del Santamaría, se estima necesaria una inversión de entre $500 y $700 millones. La prioridad es proteger los terrenos circundantes para futuras expansiones y concretar, a más tardar en 2026, la reubicación de COOPESA. Sin este movimiento, cualquier intento de ampliación del edificio terminal o de las salas de abordaje quedará estancado.

Asimismo, se urge a negociar una adenda contractual que incluya la extensión de la pista y una calle de rodaje paralela completa para 2028. Esto permitiría al país atraer rutas de ultra larga distancia (como conexiones directas a Turquía o el cono sur) que hoy se pierden por limitaciones técnicas.

Se sugiere que los aeropuertos regionales se enlacen financieramente a los contratos de las terminales mayores para garantizar su viabilidad. Bajo este modelo, el desarrollo de Limón —manteniendo su ubicación pero expandiéndose sobre terrenos protegidos— y el nuevo Plan Maestro para la Zona Sur se volverían realidades tangibles.

Finalmente, la planificación debe integrarse con proyectos de infraestructura como la ampliación de la Ruta 1 y el tren eléctrico, garantizando que el acceso terrestre no sea el nuevo limitante del crecimiento aéreo.

Sobre Andrés Castro 1483 artículos
Periodista en ejercicio desde el año 2010. Experiencia en radio, prensa escrita y generación de contenido para redes sociales. Cel. (506) 8950 7516. E-mail: acastro@elsoldeoccidente.com. X (Twitter): @castroandres24

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