
Tras sismos recientes, la CNE recomendó preparación, mantener la calma y verificar el entorno antes, durante y después del evento. El cumplimiento del Código Sísmico y la supervisión profesional fortalecen a Costa Rica ante terremotos, evitando el colapso de edificaciones.
Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com
SAN JOSÉ. Ante los temblores ocurridos durante la madrugada de este domingo, y los acontecimientos en países como Colombia y Venezuela, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) emitió una serie de recomendaciones que debe aplicar la ciudadanía antes, durante y después de un sismo.
Según explicó Alejandro Picado, presidente de la CNE, por medio de un video compartido a medios de comunicación, la clave en cada momento, está en lo siguiente:
Antes del sismo (Preparación)
Asegure objetos pesados: Fije a la pared muebles altos, estantes y repisas para evitar que caigan.
Despeje rutas: Mantenga libres de obstáculos las puertas, pasillos y salidas de su hogar u oficina.
Kit de emergencia: Tenga listo un maletín con alimentos no perecederos, agua para tres días, botiquín, linterna, radio y artículos de higiene.
Plan familiar: Establezca puntos de reunión seguros fuera de la estructura y acuerde cómo comunicarse.
Durante el sismo (Acción)
Mantenga la calma: No corra y actúe con rapidez.
Agáchate, cúbrete y sujétate: Protéjase debajo de una mesa resistente o cerca de una columna estructural, lejos de ventanas y vidrios.
Si está en la calle: Aléjese de edificios, postes, árboles y cables eléctricos. No use ascensores.
Después del sismo (Revisión)
Revise el entorno: Verifique si hay personas heridas o atrapadas y ayude a niños o adultos mayores.
Corte servicios si hay daños: Cierre las llaves de paso de gas, agua o baje los interruptores de luz si nota fugas o fallas.
Infórmese bien: No crea rumores y siga los canales oficiales de la CNE.
¿Está Costa Rica realmente preparada para enfrentar un terremoto de gran magnitud?
La seguridad de las construcciones depende de que las edificaciones cumplan estrictamente con el Código Sísmico y cuenten con supervisión profesional durante todas las etapas de diseño y construcción.
«Cuando ocurre un terremoto de gran magnitud, el verdadero enemigo no es el movimiento del suelo, sino el colapso de las edificaciones. La diferencia entre una tragedia y un evento con pocas víctimas suele estar en la calidad del diseño estructural, el cumplimiento del Código Sísmico y la correcta construcción de las obras», explicó Francisco Villalobos Ramírez, profesor de Ingeniería Civil de la Universidad Fidélitas y jefe del Laboratorio de Estructuras del LanammeUCR.
Villalobos explica que los estudios preliminares sobre lo ocurrido en Venezuela, Colombia y otros países apuntan a múltiples factores que suelen combinarse en este tipo de desastres, entre ellos la subestimación de las fuerzas sísmicas, deficiencias estructurales, materiales de baja calidad y sistemas constructivos sin suficiente respaldo técnico.
Costa Rica ha fortalecido su capacidad para construir edificaciones más seguras. Uno de los primeros hitos ocurrió tras el terremoto de Cartago de 1910, cuando se prohibió el uso del adobe en nuevas construcciones. En 1974, se publicó el primer Código Sísmico, el cual ha evolucionado gracias a la investigación científica desarrollada principalmente desde la academia.
«Costa Rica ha demostrado en eventos como el terremoto de Nicoya de 2012 que décadas de inversión en investigación, regulación y formación profesional producen resultados. Sin embargo, no podemos bajar la guardia. Cada obra debe contar con diseño responsable, control de calidad de los materiales y fiscalización efectiva para mantener ese nivel de seguridad», agregó Villalobos.






Dejar una contestacion