Fin de Año: La Inclusión como regalo para adultos mayores y personas con discapacidad

La mesa está llena pero, ¿todos se sienten incluidos?

Andrés Castro | acastro@elsodeoccidente.com

SAN JOSÉ. La época navideña y de fin de año se pinta tradicionalmente con imágenes de mesas llenas, brindis y reuniones familiares. Sin embargo, detrás del bullicio festivo y las fotografías que buscan capturar la felicidad, se esconde una realidad más compleja para un sector vulnerable de la población.

Se trata de adultos mayores y personas con discapacidad. Para muchos de ellos, estas semanas pueden convertirse en un recordatorio incómodo de su fragilidad, la ausencia de seres queridos, las diferencias en sus ingresos económicos, o la simple sensación de quedar relegados en medio del ajetreo.

El Dr. Álvaro Solano, director de Psicología de la Universidad Fidélitas, subraya que las fiestas son, ante todo, una «oportunidad para compartir momentos significativos con todas las personas que son nuestros seres queridos (…) con inclusión, apoyo y empatía, podemos asegurar que estas festividades sean una fuente de contención emocional y conexión, minimizando los riesgos psicosociales que pueden surgir». 

Contrario a la expectativa general, la celebración no siempre trae alegría. La nostalgia, la confusión ante los cambios de rutina y el miedo a convertirse en una molestia son emociones que, aunque no siempre se admiten, son comunes en esta época.

En personas mayores, estos sentimientos pueden mezclarse con la ansiedad provocada por: el ruido excesivo y la música a alto volumen, el ajetreo constante, la sensación de no poder seguir el ritmo de los demás, la dificultad para adaptarse a horarios y tipos de comida que pueden provocarles malestar digestivo.

Además, el experto recuerda que «las bajas temperaturas, la menor movilidad y los cambios bruscos en la alimentación pueden derivar en resfriados, caídas o malestares digestivos.» Para quienes viven con alguna discapacidad, la situación es aún más compleja. La falta de entornos adaptados, las dificultades de comunicación o la escasa paciencia del entorno pueden transformar un encuentro familiar, en una fuente significativa de estrés.

Diez maneras de acompañar sin invadir

  • 1. Comunicación Abierta: Escuchar de verdad sus preocupaciones y necesidades.
  • 2. Validar sus Emociones: Reconocer lo que sienten sin restar importancia a sus sentimientos, aunque parezcan contradictorios.
  • 3. Actividades Inclusivas: Organizar celebraciones adaptadas al ritmo y capacidades de cada persona.
  • 4. Cuidado de la Alimentación: Procurar platos ligeros, saludables y asegurar una buena hidratación.
  • 5. Garantizar Espacios Seguros: Disponer de áreas bien iluminadas, libres de obstáculos y donde el ruido no sea excesivo.
  • 6. Fomentar Movimientos Suaves: Propiciar caminatas cortas o estiramientos para el bienestar físico y el humor.
  • 7. Respetar sus Horarios: Priorizar sus rutinas de comida y descanso, las cuales les aportan estabilidad.
  • 8. Propiciar Momentos de Compañía: Organizar visitas o encuentros con otras personas de su edad.
  • 9. Aprovechar la Tecnología: Usarla para acortar distancias cuando la cercanía física no es posible.
  • 10. Recordar su Valor: Realizar actividades con valor agregado, escucharlos, y reconocer lo que aún tienen por enseñar, fortaleciendo así su autoestima.
Sobre Andrés Castro 1483 artículos
Periodista en ejercicio desde el año 2010. Experiencia en radio, prensa escrita y generación de contenido para redes sociales. Cel. (506) 8950 7516. E-mail: acastro@elsoldeoccidente.com. X (Twitter): @castroandres24

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