
Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com
SAN JOSÉ. De posible candidato presidencial, a señalado judicialmente. La realidad del ex jerarca del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), Mauricio Batalla, cambió en muy pocos meses. En enero anterior, renunció a su cargo ministerial y sonaba como una de las fichas del oficialismo, de cara a las elecciones presidenciales del 2026.
Sin embargo, este lunes figuró como uno de los principales señalados en el Caso Pista Oscura, en donde se investigan presuntas irregularidades en la reparación de la pista del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber Quirós, en Liberia, Guanacaste, en el 2023.
En meses anteriores, también salió a la luz pública el caso de presunto acoso laboral, específicamente con una antigua colaboradora de un restaurante del que es propietario. El caso, se cerró luego que Batalla y la víctima llegaran a un acuerdo de pago por ¢3.000.000 más ¢200.000 para la abogada de la extrabajadora.
El 29 de marzo anterior, día en que se dió a conocer el expediente de lo sucedido, el exministro anunció su retiro de la vida política: “Por el amor que le tengo a Costa Rica y a mi familia, es que he decidido apartarme de la vida política por el tiempo que Dios considere necesario”.
Fue así como se dilucidó por completo la idea de Mauricio Batalla como carta del oficialismo, en las elecciones nacionales del 2026. Ni como candidato presidencial, ni tampoco con posibilidades de llegar al primer poder de la República.
Caso Pista Oscura. Lo que en su momento pareció un caso de corrupción con claro señalamiento al también exministro del MOPT, Rodrigo Amador; este martes tomó otro rumbo, tras el operativo de la Fiscalía y el OIJ, en donde Mauricio Batalla, Alejandro Picado de la CNE, Marcos Castillo de Aviación Civil, entre otros, quedaron a las órdenes judiciales.
En 21 allanamientos, se incluyeron casas de habitación, el MOPT, el Conavi, y la empresa Meco. Acciones policiales que se realizaron en Curridabat y Pavas en la capital; así como en Oreamuno de Cartago y Santa Bárbara de Heredia.
Por su parte, el abogado de Batalla, Gerardo Chaves, manifestó: “Existen formas, maneras, si a Mauricio lo hubieran notificado, o el abogado que él desee, nos hubiéramos apersonado (…) Mauricio es localizable, no es una persona que se ha escondido absolutamente de nada, yo si creo que este tipo de circunstancias son innecesarias”.
Con este panorama, es evidente que se vienen días en los que el ex ministro deberá continuar batallando con procesos judiciales. Algo que enfrentaba previo a su nombramiento ministerial, pero que ahora lo tienen frente a las luminarias de los medios de comunicación ante su incursión en el sector público.





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