
Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com
EDUCACIÓN | . Con una inversión de ¢30.600.000, la Sociedad Portuaria de Caldera (SPC) llevó a cabo la remodelación de la Escuela Caldera y la Escuela Mata Limón, beneficiando a más de 120 niños y niñas de la comunidad. Este proyecto, enmarcado en su programa de Responsabilidad Social Empresarial, busca mejorar la calidad educativa y brindar espacios más seguros y accesibles para los estudiantes y docentes.
Las obras incluyeron la construcción de una cerca perimetral, renovación de aulas y servicios sanitarios, instalación de nuevas áreas recreativas y adecuaciones para garantizar la accesibilidad a estudiantes con discapacidad.
Educación como motor de desarrollo. Para Ricardo Ospina, gerente general de SPC, esta iniciativa refuerza el compromiso de la empresa con la educación y el desarrollo de la comunidad:
“Creemos firmemente en la educación como un motor de desarrollo. Estas remodelaciones son una muestra de nuestra responsabilidad con las comunidades que han sido parte fundamental de nuestro crecimiento. Queremos que los niños y niñas de Caldera y Mata Limón cuenten con espacios de calidad que potencien su formación y bienestar”.
La entrega oficial de las mejoras se realizó el martes 11 de febrero, en un acto que reunió a estudiantes, docentes, familias y representantes de SPC.
Un antes y un después para la educación local. Para la MSc Sandra Cordero, directora de la Escuela Caldera, estas renovaciones representan un cambio significativo en la institución:
“Hoy tenemos un antes y un después de la Escuela Caldera, para nosotros ha sido un renacer de una bella institución rodeada por mar y montaña. Ahora nuestros niños están seguros y felices, y sus sonrisas embellecen cada color y mural de nuestra escuela. Más allá de la infraestructura, estas mejoras son una motivación para su proceso de enseñanza y aprendizaje”.


Por su parte, la MSc Joyce Obando Sequeira, directora de la Escuela Mata Limón, resaltó el impacto de la remodelación en la inclusión educativa:
“Estas mejoras significan una ayuda muy importante para la institución, permitiendo que la escuela tenga mejores condiciones para atender a toda la población escolar, especialmente a estudiantes con discapacidad. Contar con una rampa de acceso y un baño adecuado nos permite ser más inclusivos. Además, el mural y la pintura del techo hacen que la escuela luzca más acogedora y motive a los niños a estudiar con más entusiasmo”.


Este proyecto se suma a otras iniciativas que SPC desarrolla anualmente como parte de su compromiso con la sostenibilidad, la educación y el bienestar de las comunidades puntarenenses, reforzando su rol como un aliado estratégico en el desarrollo de la región.










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