Vacaciones de medio período también son una oportunidad para aprender, descansar y fortalecer los vínculos familiares

  • Especialista recomienda evitar la sobrecarga de actividades, mantener rutinas básicas y promover la lectura y el bienestar emocional durante el receso escolar.

Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com

Educación. Las vacaciones de medio período representan mucho más que una pausa en el calendario escolar. Para especialistas en educación, estas dos semanas son parte del proceso formativo de niñas, niños y adolescentes, ya que favorecen su recuperación física, emocional y cognitiva antes de iniciar el segundo semestre lectivo.

Con el receso en las escuelas y colegios públicos del país, muchas familias se preguntan cómo aprovechar el tiempo libre sin convertir las vacaciones en una extensión de las clases ni dejar que las pantallas ocupen la mayor parte del día.

De acuerdo con Josué Sánchez, director de la Escuela de Educación de Universidad Fidélitas, el descanso es un componente esencial del aprendizaje y contribuye a que el estudiantado regrese a las aulas con mayor energía y disposición.

«Existe la idea de que unas buenas vacaciones son aquellas donde cada minuto está ocupado con cursos, tareas o actividades programadas. En realidad, el descanso también forma parte del aprendizaje. El cerebro necesita pausas para consolidar conocimientos, recuperar energía y regresar con mayor disposición para aprender», explicó el académico.

El tiempo libre también educa. Sánchez señala que el ocio, cuando se desarrolla en un ambiente seguro, favorece habilidades importantes para el desarrollo infantil, como la creatividad, la imaginación y la capacidad para resolver problemas.

Según el especialista, no es necesario mantener una agenda completamente ocupada durante las vacaciones, ya que los espacios de juego espontáneo también generan aprendizajes significativos.

Aunque el período de vacaciones implica mayor flexibilidad, los expertos aconsejan conservar hábitos básicos, especialmente los relacionados con el sueño y la alimentación.

Modificar de forma drástica los horarios durante dos semanas puede dificultar la adaptación al regreso a clases, provocando cansancio, menor concentración e irritabilidad en los primeros días del nuevo período lectivo.

«Las vacaciones permiten mayor flexibilidad, pero no significan perder completamente la estructura. Dormir y levantarse en horarios razonables facilita enormemente la transición cuando se reanudan las lecciones», indicó Sánchez.

Leer por gusto y compartir en familia. El receso también representa una oportunidad para fomentar el hábito de la lectura desde el disfrute y no desde la obligación académica.

El especialista recomienda permitir que cada niño o adolescente elija libremente los textos que más llamen su atención, ya sean cuentos, novelas, cómics, revistas u otros materiales de interés.

Asimismo, destaca el valor de actividades cotidianas como cocinar en familia, visitar a los abuelos, salir a caminar, jugar juegos de mesa o simplemente conversar, ya que fortalecen los vínculos afectivos y favorecen el bienestar emocional.

«Hay aprendizajes significativos fuera del aula. Compartir tiempo de calidad fortalece la seguridad emocional de los niños y eso termina reflejándose en su desempeño académico y en su convivencia escolar», afirmó.

En cuanto al uso de dispositivos electrónicos, la recomendación es establecer acuerdos familiares claros desde el inicio de las vacaciones sobre horarios, contenidos y tiempos de uso.

El objetivo no es prohibir la tecnología, sino equilibrarla con actividades recreativas, ejercicio físico, lectura y espacios de convivencia que favorezcan un desarrollo integral.

Prepararse con tiempo para el segundo semestre. Los especialistas aconsejan comenzar la preparación para el regreso a clases algunos días antes de que finalicen las vacaciones.

Entre las recomendaciones se encuentran ajustar progresivamente los horarios de sueño, revisar útiles escolares, uniformes y mochilas, así como conversar de manera positiva sobre el inicio del segundo semestre. También sugieren aprovechar este nuevo período para organizar rutinas de estudio en casa y mantener una comunicación constante con los docentes cuando sea necesario.

Para los expertos, las vacaciones no solo representan un tiempo de descanso, sino también una oportunidad para fortalecer el bienestar emocional, la autonomía y la convivencia familiar, aspectos que inciden directamente en el aprendizaje y el desarrollo integral del estudiantado.

Sobre Anyelin Campos 2174 artículos
Periodista y Lic. en Comunicación con énfasis en Mercadeo, egresada de la Universidad Latina de Costa Rica, con más de 10 años de experiencia en el ejercicio del periodismo.Contacto: Móvil: (+506) 8979 3627 E-mail: acampos@elsoldeoccidente.com

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