
- Especialista destaca la importancia de la higiene oral y las nuevas tecnologías dentales para proteger el bienestar durante este gesto de afecto
Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com
Salud | Profesionales de la salud bucal hacen un llamado a no olvidar que el beso, además de ser un gesto de afecto y conexión humana, también puede transmitir: virus, bacterias y hongos capaces de afectar no solo la boca, sino también la salud general.
Aunque besar es una de las expresiones más íntimas y universales del afecto, también implica el intercambio de saliva, lo que puede ser una vía para la transmisión de microorganismos. Por eso, mantener una buena higiene bucal no solo ayuda a conservar la frescura del aliento, sino que también reduce el riesgo de enfermedades contagiosas.
“La boca es un ambiente cálido, húmedo y con poca luz, ideal para la proliferación de bacterias, virus y hongos. Durante el beso, hay un intercambio significativo de estos microorganismos, lo que puede aumentar el riesgo de enfermedades bucales y sistémicas”, explica la Dra. Camila Borges Fernandes, ortodoncista, periodoncista y especialista en el protocolo GBT de EMS.
Lo que puede transmitirse en un beso
Según la especialista, entre los principales virus que pueden propagarse con un beso se encuentran:
• Herpes Simple Tipo 1 (HSV-1)
• Mononucleosis infecciosa, también conocida como “la enfermedad del beso”
• Citomegalovirus (CMV)
• Virus respiratorios como los de la gripe y la COVID-19
Además, pueden transmitirse bacterias como:
• Streptococcus mutans (asociada a la caries)
• Neisseria meningitidis (causante de meningitis)
• Treponema pallidum (relacionada con la sífilis)
Y también hongos como Candida albicans, causante de la candidiasis oral.
Las parejas también comparten microbiota. La Dra. Camila destaca que incluso en relaciones estables, la salud bucal de una persona influye directamente en la del otro. “Si uno no mantiene una higiene adecuada, el otro puede verse expuesto a patógenos que alteran la microbiota oral”, señala.
El biofilm, el villano silencioso. Uno de los principales enemigos de la salud bucal es el biofilm dental, también conocido como placa bacteriana. Esta capa pegajosa e invisible se forma constantemente en los dientes, encías y lengua, y puede desencadenar caries, gingivitis, halitosis e incluso infecciones más serias.
Para combatirlo, la limpieza diaria no es suficiente. La profilaxis profesional en el consultorio dental permite eliminar el biofilm en zonas de difícil acceso y mejorar el aliento.
La odontología moderna ha introducido técnicas más cómodas y eficaces. Una de ellas es el Protocolo GBT (Guided Biofilm Therapy), que reemplaza los instrumentos tradicionales por un sistema con aire, agua tibia y polvo ultrafino de eritritol, una sustancia con propiedades anticariogénicas.
“El GBT permite una limpieza más precisa y sin dolor, preservando el esmalte y los tejidos gingivales. Es ideal para quienes buscan prevenir enfermedades bucales sin incomodidades”, destaca la Dra. Camila.
Más allá del romanticismo, la salud bucal es esencial para disfrutar de un beso seguro y placentero. Una rutina adecuada de cepillado, hilo dental, visitas regulares al dentista y tecnologías como el GBT pueden marcar la diferencia entre un gesto de amor… y una posible puerta de entrada a infecciones.










Dejar una contestacion