¿Hará la Romería? Una nutricionista le explica qué comer antes, durante y después del recorrido.

Una adecuada alimentación e hidratación pueden marcar la diferencia entre completar el recorrido hacia la Basílica de los Ángeles de forma segura o sufrir complicaciones como deshidratación, calambres o problemas digestivos.

Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com

Salud. Con la llegada de una nueva edición de la Romería, miles de personas se preparan para caminar varios kilómetros hasta la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago. Sin embargo, además de contar con un buen calzado y planificar la ruta, especialistas recuerdan la importancia de preparar el cuerpo mediante una alimentación adecuada y una correcta hidratación.

La nutricionista Elizabeth Delgado señaló que una mala planificación nutricional puede provocar deshidratación, fatiga, calambres, hipoglucemia y molestias gastrointestinales que incluso podrían impedir completar el recorrido.

“La preparación nutricional comienza uno o dos días antes de la caminata. Es importante mantenerse bien hidratado, consumir comidas completas y equilibradas y descansar adecuadamente. Así como las personas se preocupan por utilizar un buen calzado, también deben preparar su cuerpo para el esfuerzo físico que van a realizar”, explicó la especialista.

Alimentación previa al recorrido. Delgado recomienda que, durante los días previos, la alimentación incluya carbohidratos como arroz, papa, tortillas o pan; proteínas como pollo, pescado, huevo o frijoles; además de abundantes frutas y vegetales. Asimismo, aconseja evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, debido a que favorecen la deshidratación.

Antes de iniciar la caminata, lo ideal es realizar una comida ligera entre dos y tres horas antes de salir, rica en carbohidratos y baja en grasas para evitar molestias digestivas. Entre las opciones recomendadas se encuentran el gallo pinto con huevo, avena con fruta, pan integral con queso fresco o mantequilla de maní, yogur bajo en grasa con fruta y avena, así como arroz con pollo a la plancha acompañado de vegetales.

La nutricionista advierte que consumir alimentos muy grasosos, condimentados o en grandes cantidades puede provocar pesadez, reflujo y malestar estomacal durante el recorrido.

Hidratación constante durante la caminata. Uno de los errores más frecuentes entre los romeros es esperar a sentir sed para tomar agua. Delgado recomienda ingerir pequeños sorbos de agua cada 15 o 20 minutos mientras se camina.

En la mayoría de los casos, el agua es suficiente para mantener una adecuada hidratación. No obstante, las bebidas con electrolitos pueden ser una alternativa cuando la caminata supera las dos o tres horas, existe abundante sudoración o las temperaturas son elevadas.

En cuanto a los sueros de rehidratación oral, la especialista aclara que únicamente deben utilizarse cuando existe una deshidratación importante o bajo indicación de un profesional de la salud.

Alimentos recomendados para llevar. Durante la Romería se recomienda consumir alimentos fáciles de transportar, seguros y de rápida digestión.

Las mejores opciones incluyen banano, manzana, mandarina, frutas deshidratadas en pequeñas cantidades, barras de cereal bajas en azúcar, mezclas de semillas y nueces sin sal, así como galletas integrales. Por el contrario, aconseja evitar comidas rápidas, frituras, embutidos, dulces en exceso y bebidas energéticas, ya que aumentan el riesgo de problemas digestivos y favorecen la deshidratación.

Cuidados especiales para personas con enfermedades crónicas. Entre las principales recomendaciones figuran no suspender los medicamentos, llevar suficiente agua, mantener los horarios habituales de alimentación, portar una fuente de carbohidratos de rápida absorción en caso de diabetes y evitar alimentos con alto contenido de sodio si se padece hipertensión.

Además, la especialista enfatiza que, si durante el recorrido aparecen síntomas como mareos, dolor en el pecho o dificultad para respirar, es indispensable suspender la caminata y buscar atención médica de inmediato.

Errores que pueden poner en riesgo la salud. Entre las prácticas más comunes que pueden afectar a los romeros se encuentran salir sin desayunar, esperar a tener sed para hidratarse, consumir únicamente bebidas azucaradas, ingerir grandes cantidades de comida durante la caminata o comprar alimentos de dudosa manipulación.

Estas conductas aumentan el riesgo de sufrir deshidratación, fatiga, hipoglucemia, problemas gastrointestinales e incluso golpes de calor.

Una vez finalizado el recorrido, el organismo necesita recuperar líquidos, energía y nutrientes. Para ello, Delgado recomienda consumir abundante agua y una comida balanceada que incluya frutas como sandía, melón o naranja; leche o yogur; carbohidratos como arroz, papa o camote; proteínas como pollo, pescado, huevo o frijoles, además de vegetales.

“La recuperación es tan importante como la preparación. Una adecuada alimentación al finalizar la Romería ayuda a recuperar energía, favorecer la reparación muscular y reponer los líquidos perdidos durante la caminata”, afirmó la nutricionista.

Finalmente, la especialista hizo un llamado a prestar atención a las señales de alerta que podrían indicar deshidratación o agotamiento por calor, entre ellas mareos, dolor de cabeza intenso, debilidad extrema, náuseas, vómitos, calambres persistentes, piel muy caliente y seca o desmayos.

Según Delgado, una adecuada alimentación y una hidratación constante permitirán que las personas vivan la Romería de una manera más segura, saludable y con la energía necesaria para completar el tradicional recorrido hacia Cartago.

Sobre Anyelin Campos 2205 artículos
Periodista y Lic. en Comunicación con énfasis en Mercadeo, egresada de la Universidad Latina de Costa Rica, con más de 10 años de experiencia en el ejercicio del periodismo.Contacto: Móvil: (+506) 8979 3627 E-mail: acampos@elsoldeoccidente.com

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