
Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com
OPINIÓN. Por cuenta de las esperadas aperturas, este fin de semana, muchos salieron a hacer aquellas compras, que sufrieron una pausa durante varias semanas. Los reportes de aquella tóxica burbuja social llamada Twitter, evidenciaron largas filas y desenfreno en Pequeño Mundo.
Y no fue que Bryan Ruiz llegó a alguna de las tiendas a firmar camisetas, pues a todas voces, la gran masa futbolera de este país, atribuye cada decisión de carácter económico en Alajuelense, al apoyo incondicional de un fiebre del equipo. Tampoco estaban rematando la mercadería o regalando alguna pendejada, de esas que de seguro no se vendieron en el centenario liguista. No, nada de eso, simplemente después de 20 días de martillazo, muchos salieron a comprar vasos, floreros, cortinas, muebles, y cuanto chunche se atravesara a buen precio en el camino.
Paradójicamente, este domingo se reportaron 788 nuevos casos de Covid-19 en Costa Rica. El total llegó a 18.975, con un rango de edad de cero a 100 años, y 162 fallecidos. Números que evidencian que el martillazo no hizo efecto en 20 días, en algo estamos fallando. Y sí, digo “estamos”, porque al fin de cuentas esto de cuidarnos unos a otros, es una responsabilidad compartida y no solo de acciones por parte del gobierno.
Justamente aduciendo a esa “responsabilidad” es que distintos grupos económicos y sociales, se movilizaron en las últimas semanas en la capital del país e incluso frente a la casa del presidente Alvarado, en Santa Ana. El anuncio de las alertas cantonales para el mes de agosto, sin duda le restará fuerza a quienes insisten por una apertura mayor en zonas naranja, pues en las periferias del GAM y el resto del país podrán gozar, al menos por un mes, de un amarillo “ganado” como lo dijo entre semana la jerarca de Planificación, Pilar Garrido.
Para bien o para mal, este 2020 nos dividirá entre amarillos y naranjas, algo así como solían dividirse los equipos en el extinto programa de televisión nacional “Combate”. Que por cierto, uno de sus estelares regresó triunfalmente a las luminarias de las tendencias virtuales, esta vez como el “cabro más macabro”. Si a la fecha usted sigue “detrás del palo”, dígnese a digitar la frase en su buscador de confianza; eso sí, le advertimos que el resultado podrá aturdir su tímpano o golpear su moralidad, allá usted.
Iniciamos un nuevo mes, con la ilusión que algo cambie, y si fuese posible, por obra y gracia de lo divino, que cambie todo, o por lo menos nos devuelvan a tiempos pasados; quién no se atrevería a decir que éramos felices antes de la pandemia. Adiós julio del 2020, un mes largo como las filas de Pequeño Mundo. 31 días de danza y martillo en Costa Rica; en los que pintorescos personajes saltaron a la fama por cuenta de las protestas frente a Zapote, y el recuerdo amargo de un paseo en yate, que trajo de vuelta a Priscilla Herrera, a la dirección de Salud.
Bienvenido agosto, y que vuelva, que vuelva todo lo bueno.






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