
- La iniciativa otorgaría nuevas herramientas legales al Ministerio de Cultura y Juventud para dinamizar la economía creativa y ampliar el acceso a los derechos culturales.
- El retraso en la corriente legislativa mantiene en pausa mecanismos como coproducciones, fondos concursables y el uso de infraestructura cultural.
Anyelin Campos | acampo@elsoldeoccidente.com
Nacional. El sector cultural costarricense permanece a la espera de la aprobación del expediente legislativo N.° 24.808, un proyecto de ley que busca fortalecer legalmente al Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) y dotarlo de herramientas que le permitan apoyar de manera más ágil y sostenible a personas creadoras, organizaciones culturales y emprendimientos artísticos. No obstante, la iniciativa enfrenta un atraso significativo en la corriente legislativa, lo que ha pospuesto acciones consideradas urgentes para el desarrollo cultural del país.
“Este es un proyecto necesario para el presente y el futuro de la cultura costarricense. No se ha aprobado con la celeridad que el sector requiere, pese a que hubo tiempo suficiente para presentar observaciones. Las mociones aparecieron en la última etapa del proceso, obligando a retroceder la discusión y posponiendo oportunidades reales para miles de personas trabajadoras de la cultura”, afirmó Jorge Rodríguez Vives, ministro de Cultura y Juventud.
La propuesta plantea una reforma parcial a la Ley de Creación del Ministerio de Cultura y Juventud N.° 4.788, vigente desde 1971, con el objetivo de fortalecer el apoyo al sector cultural independiente y promover el ejercicio efectivo de los derechos culturales. Para ello, se pretende habilitar legalmente al MCJ y a sus órganos desconcentrados para actuar con mayor flexibilidad y sostenibilidad.
Cinco reformas para fortalecer al sector cultural
Entre los principales cambios que contempla el proyecto se encuentran:
• La posibilidad de arrendar infraestructura cultural.
• La autorización para el uso gratuito de espacios destinados a artistas.
• La reglamentación del pago por extrafunciones, para garantizar la operación continua de teatros y museos.
• El cobro de entradas y matrículas como mecanismo de fortalecimiento financiero.
• El reconocimiento legal de las coproducciones y la consolidación de fondos concursables no reembolsables.
Estas herramientas permitirían dinamizar la economía creativa, ampliar el acceso ciudadano a la producción y formación artística, y fortalecer la circulación de expresiones culturales; sin embargo, sus impactos permanecen en pausa debido al estancamiento legislativo.
Un proceso marcado por retrasos. El proyecto fue dictaminado por la Comisión de Juventud, Niñez y Adolescencia e ingresó nuevamente al Plenario el 3 de octubre de 2025. No obstante, en enero de 2026, la presentación de mociones de fondo provocó su regreso a comisión, generando un nuevo atraso en su trámite.
Con el objetivo de explicar los alcances de la iniciativa e impulsar su avance, el ministro de Cultura solicitó reuniones con todas las bancadas legislativas. Pese a ello, y según indicó el jerarca, el Frente Amplio no respondió a la solicitud formal enviada mediante el oficio MCJ-DM-77-2025, fechado el 5 de febrero de 2025. Posteriormente, el diputado Jonathan Acuña aseguró, durante la sesión de la Comisión de Juventud, Niñez y Adolescencia del 27 de enero de 2026, que “no existió una sola comunicación del Ministro de Cultura de que estuviese en riesgo el pago durante este año si no se aprobaba esto rápido”.
El ministro Rodríguez advirtió que la postergación del proyecto tiene efectos directos en la sostenibilidad de programas existentes, como los fondos de apoyo audiovisual, sociocultural y de artes visuales, y limita la capacidad institucional para responder a las necesidades actuales de la comunidad artística.
“Desde el Ministerio hacemos un llamado a retomar con prontitud la discusión legislativa para evitar que el país continúe aplazando decisiones estratégicas para su desarrollo cultural. En un contexto donde la cultura genera empleo, identidad y cohesión social, la aprobación de este proyecto se perfila como un paso decisivo para garantizar condiciones más justas, modernas y sostenibles para el ecosistema creativo costarricense”, concluyó el jerarca.





Dejar una contestacion