
Con Alajuela Vive, el escritor habla de la ciudad a partir de sus historias
Andrés Castro | acastro@elsodeoccidente.com
ALAJUELA. La identidad de un territorio no siempre se traza con cartografía; a veces se reconstruye desde la memoria, los objetos y sus habitantes. Bajo esa premisa, el escritor y editor costarricense Steven Cubillo presentó su más reciente obra literaria, Alajuela Vive (2026, Círculo y Punto Ediciones), un cuentario compuesto por 22 relatos que invitan a descubrir la provincia desde sus múltiples rostros y contrastes.
Fiel a su visión creativa de utilizar la literatura como una lupa metafórica para examinar lo humano, Cubillo transforma cada cuento en un contenedor donde los personajes vuelcan su entendimiento de la existencia. Lejos de ofrecer una visión únicamente nostálgica o folclórica, el autor va más allá del costumbrismo, a la dinámica urbana contemporánea.
Al tratarse de una obra sobre la ciudad donde reside, le consultamos si podríamos encontrar grises y oscuros en sus letras: “Sí claro, uno de esos cuentos es La Ciudad que se Apaga, que habla de cómo Alajuela se está llenando de indigentes, la mayoría son positivos, pero hay otro, por ejemplo, que habla del origen del dinero de un reconocido personaje de la ciudad”.
A partir de la descripción de Cubillo, se indica que el libro funciona como una galería de retratos inspirados en figuras reales y queridas de la comunidad alajuelense. En sus páginas conviven personalidades influyentes de la provincia con personas en situación de calle, un periodista, un sacerdote, trabajadores y otros.

La ficción histórica también tiene su espacio mediante pasajes dedicados a figuras emblemáticas como Juan Santamaría y Tomás Guardia, los complejos orígenes del asentamiento junto a los ríos La Lajuela y Ciruelas, y pasajes trágicos como el del río Virilla. La obra rescata también la microhistoria popular: el origen del apodo «manudo», las leyendas urbanas y la fuente del Parque General Tomás Guardia.
Esta propuesta nace a partir de una sugerencia del escritor Alfonso Chase, quien encomendó a Cubillo atender su propio entorno tras recomendarle el ensayo Tiempos y diferencias, de Alejo Carpentier. A partir de ello, Alajuela vive surge de una mirada atenta, pero no intenta explicar qué es Alajuela, sino dejarla ser y aparecer.
Coeditor de Círculo y Punto Ediciones y gestor del colectivo Tinta Eriza en la Biblioteca Pública Miguel Obregón Lizano, Cubillo consolida con esta publicación un extenso trabajo de fomento literario que incluye títulos como: La sentencia del miedo (2017), El cofre de Chamselaw (2018), Una bestia llamada guerra (2019), Pájaros de ciudad (2022, Círculo y Punto Ediciones), Animal de galaxia (2023, Círculo y Punto Ediciones) y La comuna (2024, Círculo y Punto Ediciones).
*Fotografía principal en el Parque Juan Santamaría: Juan Carlos Abarca.
**Fotografía del escritor: Sicultura.







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