
Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com
Deportes. El fútbol masculino de San Ramón vuelve a escribir su nombre en las páginas del deporte costarricense tras clasificar nuevamente a los Juegos Nacionales, un logro que no se alcanzaba desde hace casi diez años. El equipo del Comité Cantonal de Deportes y Recreación de San Ramón, conformado por un grupo de jóvenes decididos y talentosos, consiguió posicionarse entre los ocho mejores del país y asegurar su presencia en la final que se disputará en Limón.
El proceso ha sido liderado por un equipo de trabajo que ha impulsado el crecimiento deportivo y humano del grupo: el director técnico Alejandro Pacheco Montero, acompañado por los asistentes técnicos Vinicio Alpizar Vargas, Esteban Arguedas Alpizar, y Marco Tulio Cordero Montero. Conjuntamente han guiado a los muchachos a través de una eliminatoria exigente, pero también llena de aprendizajes.
Para Arguedas, este camino ha sido “un reto, pero sobre todas las cosas, un gran viaje junto a un grupo de muchachos con cualidades deportivas y humanas increíbles”. Destaca que el apoyo de los padres de familia también ha sido fundamental, organizándose para garantizar hidratación y merienda en cada partido, así como un acompañamiento constante durante todo el proceso. Además, subraya que “el apoyo del Comité de Deportes ha sido esencial en este camino, siempre pendientes de nuestras necesidades y haciendo todos los esfuerzos para que tanto los entrenadores y jugadores tengan todos los beneficios posibles”.
El inicio no fue sencillo. San Ramón cayó en casa ante Naranjo en el primer juego, un golpe que disminuyó considerablemente las posibilidades de clasificación. Sin embargo, aquel tropiezo terminó convirtiéndose en un punto de inflexión. “Fue un golpe duro, pero sinceramente sin ese tropiezo no nos hubiéramos unido como lo hicimos. Nos hizo más fuertes para enfrentar cada adversidad que se presentó después”, comenta Arguedas.
La confianza regresó cuando el cuerpo técnico percibió el compromiso absoluto de los jugadores, incluso en medio de un margen de preparación reducido y circunstancias complicadas. Para Arguedas, ese fue el momento en el que sintieron que podían competir por el primer lugar del grupo. “Había hambre de hacer historia por el pueblo y dejar su propia huella en el deporte ramonense”, afirma.
La clasificación tiene un valor especial para Arguedas, quien expresa con orgullo lo que significa para él como ramonense. “Acá siempre hemos tenido atletas de mucha calidad. San Ramón ha sido un semillero para el fútbol nacional, pero quizá al no tener un equipo en primera división nos apartan un poco del foco. Este paso que dimos nos vuelve a poner en la mira y abre oportunidades para que el fútbol ramonense siga creciendo como se lo merecen los jóvenes del cantón.”
El grupo que logró la clasificación compitió contra 70 cantones aproximadamente, lo que resalta aún más el mérito alcanzado. Arguedas describe a esta generación como un equipo distinto: jugadores con talento, coraje, compañerismo y un profundo respeto entre ellos y hacia el cuerpo técnico. Esas características, asegura, han sido determinantes para llegar hasta donde están.
Ahora el equipo se prepara para una intensa semana de competencia en Limón durante los Juegos Nacionales a inicios del 2026. Los entrenamientos se han aprovechado al máximo, y el cuerpo técnico insiste en la importancia del esfuerzo individual. “Esto también es una responsabilidad personal. Cada jugador debe prepararse dentro y fuera de la cancha con compromiso”, recalca Arguedas.
Antes de cerrar, envía un mensaje a quienes los han acompañado. A las familias, les agradece “por confiar en este proceso y por el apoyo incansable durante este viaje”. A la afición ramonense les pide creer en el talento local, recordando que con apoyo y unidad se pueden lograr grandes cosas. Y a los jóvenes que sueñan con vestir la camisa de San Ramón, les aconseja seguir buenos ejemplos y confiar en sus capacidades. “Sin creer en uno mismo, no se llega a ningún lado. Nosotros somos prueba de eso.”






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