
Anyelin Campos | acampos@elsoldeoccidente.com
Nacional. La movilidad urbana se ha convertido en un factor determinante en las decisiones inmobiliarias corporativas en Costa Rica, según el más reciente análisis de CBRE Costa Rica, que evidencia un cambio en la forma en que las empresas eligen la ubicación de sus oficinas.
El aumento en los tiempos de traslado y los desafíos asociados al tráfico están impulsando a las compañías a buscar espacios estratégicos que permitan optimizar los desplazamientos de sus colaboradores, mejorar la productividad y elevar la calidad de vida laboral. Este enfoque refleja una mayor conciencia sobre el impacto que tiene la movilidad en la operación diaria de las organizaciones.
De acuerdo con el informe, la elección de oficinas ya no responde únicamente a variables tradicionales como el costo o la disponibilidad, sino que ahora incorpora criterios como el acceso a vías principales, la cercanía a zonas residenciales y la conectividad con distintos servicios.
Uno de los aspectos que ha cobrado mayor relevancia es la proximidad al transporte público, ya que facilita alternativas de traslado más eficientes y sostenibles para los equipos de trabajo. Esta tendencia también está vinculada a la consolidación de esquemas laborales híbridos, donde los colaboradores asisten de forma parcial a los centros de trabajo, lo que incrementa la necesidad de ubicaciones accesibles.
En paralelo, se observa un creciente interés por desarrollos de uso mixto, que integran oficinas, vivienda y comercio en un mismo entorno. Este tipo de espacios permite reducir desplazamientos al concentrar múltiples servicios en una sola ubicación, favoreciendo la conciliación entre la vida personal y laboral.
El análisis de CBRE destaca que la movilidad ya forma parte de la estrategia corporativa, especialmente en empresas con operaciones intensivas en talento. La ubicación de las oficinas se analiza ahora desde una perspectiva integral, considerando su impacto en la eficiencia operativa y en la experiencia del colaborador.
En cuanto a las perspectivas, la firma prevé que esta tendencia continúe fortaleciéndose, con una mayor demanda por espacios ubicados en corredores estratégicos y entornos bien conectados. Este comportamiento se suma a la recuperación progresiva del sector inmobiliario corporativo, que muestra señales de reactivación con un enfoque hacia mayor calidad y eficiencia.
En este contexto, Costa Rica se posiciona como un mercado cada vez más atractivo para empresas que buscan optimizar sus operaciones, mejorar el bienestar de sus colaboradores y establecerse en ecosistemas urbanos dinámicos, alineados con las nuevas demandas del entorno empresarial.





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