
Karen Rojas
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PALMARES. Camino hacia la comunidad de Esquipulas cerca del límite entre el centro de Palmares y ese distrito se encuentra una casa poco peculiar donde se exhiben afuera desde mecedoras, camas, escaleras, sillas, espejos, percheros, entre otros.
Se trata de la casa de don Edgar Solís Ruiz un señor de 85 años que es el creador de todos estos objetos, su jornada laboral inicia casi todo los días a las 5 de la mañana, se levanta hace el café, “se arrecuesta” un ratito a ver televisión y luego se viene para el corredor donde tiene su área de trabajo.
“Hay veces a las meras 6 estoy tirándole ahí, claro no me gusta hacer bulla ni nada porque tengo unas máquinas ahí que hacen mucha bulla, entonces yo evito, pero de las 9 o así ya comienzo a hacer bulla”, dijo.
Aunque toda su vida se dedicó a la construcción, desde hace 4 años realiza esta actividad tan bonita y que lo mantiene entretenido, “porque yo he trabajado en todo volando pala y machete, en construcción también toda esta casa la hice y aquella de allá”, expresó.
Tiene dos hijos que se han dedicado a esa ocupación, en algún tiempo trabajaron con él y tomaron todas sus ideas. Uno de ellos le ayuda a ratitos lijando piezas y haciendo otras labores.
La jornada laboral de este pulseador termina entre las 5 y a veces hasta las 6 de la tarde. Todas sus creaciones son muy perseguidas y con frecuencia personas que pasan por el lugar las compran.
“No hace nada que se llevaron una escalera pequeñona de aquellas, mirá y ahí estoy armando otra o voy armar otra ya la tengo lista ahí taqueada y dese cuenta usted que de esos palos para guindar bolsos ayer se llevaron dos y una escalerilla pequeña, hoy se llevan otra y ahí va”, comentó.
Don Edgar Solís ha vivido toda su vida en la comunidad de Esquipulas y su casa se ubica a mano derecha, 100 metros después del puente que esta por la mueblería Mucarú.




