
Con mezcla de ritmos y sin perder la identidad logran reto
Karen Rojas
karenperiodicoelsol@gmail.com
PALMARES. La pasión por la música y el rescate de las tradiciones los unió en un proyecto que cumple 9 años de llevar ritmo a las calles con carnavales, marchas y festivales en Palmares y diferentes lugares tanto dentro como fuera del país.
Se trata de La Cimarrona Palmareña un grupo que nace con la intención de rescatar la tradición de las cimarronas en Palmares, ya que en el 2010 en dicha comunidad no habían cimarronas e inclusive mascaradas en las fiestas patronales.
“Ahí nació un reto bastante interesante, porque era desde el punto de vista cultural cómo rescatar la cimarrona sin perder la identidad de la misma, pero a la vez como hacer que las personas se interesaran por una cimarrona cuando no estaban acostumbradas tanto a la música tradicional, entonces era trabajar en un mismo objetivo desde dos ángulos diferentes, el de los gustos de las personas y el de la oferta cultural”, expresó Marcos Vinicio Ramírez coordinador de la cimarrona.
Con lo que se distinguen al mezclar la música tradicional, las jotas y las parranderas, además no puede faltar dentro de su repertorio las tan solicitadas “el borrachito” y “el paso doble del gato montes”, que no son música folclórica pero son una tradición para la comunidad.
La cimarrona conformada por 12 músicos comenzó a mezclar este tipo de ritmos con otros más modernos, con la idea de que la cimarrona pudiera llegar un poco más allá de una mascarada que se realiza una vez al año en cada pueblo.
“Estamos triunfando en rescatar la tradición de las cimarronas y la mejor muestra de eso es que más personas principalmente jóvenes, se están interesando en formar sus propias cimarronas o grupos muy similares, y creo que mucho de esto ha sido por influencia de la Cimarrona Palmareña”, comentó Ramírez.
Para ellos lo que los mantiene firmes y unidos es la amistad ya que más que un grupo musical conforman un grupo de amigos, de los cuales 7 se mantienen activos y 5 apoyan en las actividades masivas.
“La parte cultural, el rescate de la tradición, el tocar juntos y divertirnos haciendo algo que nos gustaba a todos, fue lo que nos motivó por eso fue fácil ponerse de acuerdo y hacer crecer el proyecto”, expresó Marcos.
Asegura que la cimarrona si ha cambiado, pero tanto la ideología como la mayor parte del grupo se mantienen intactos.
“Diría que lo que hoy por hoy caracteriza a la Cimarrona Palmareña sería el impacto social y cultural en el rescate de la tradición de cimarronas en Palmares”, finalizó.


Karen Rojas
