
Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com
SAN JOSÉ. En el arranque del año electoral 2026, el candidato presidencial del Partido Nueva Generación (PNG), Fernando Zamora, encendió la polémica al denunciar lo que califica como una manipulación sistemática de la política nacional por parte de las principales casas encuestadoras del sector público.
Zamora dirigió sus críticas específicamente hacia el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP-UCR) y el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo-UNA), acusándolos de ser instrumentos para imponer una «dictadura globalista» en Costa Rica.
El eje central del mensaje de Zamora es una exigencia directa a los medios de comunicación y plataformas que estructuran los encuentros de cara a las elecciones. Según el candidato, el manejo de las encuestas se utiliza como un filtro arbitrario para decidir quién participa en el debate público.
“Este es un llamado a los medios de comunicación que organizan debates para que se abran a la democracia y no contribuyan a imponer dictaduras globalistas”, enfatizó el líder del PNG.
Para Zamora, el papel de estas instituciones no es neutral, sino que busca favorecer la continuidad de figuras y partidos que han dominado la escena política reciente, mencionando explícitamente al PAC, a Liberación Nacional y al actual partido oficialista.
El candidato argumenta que, se pretende imponer al electorado a quiénes deben escuchar, existe una «oposición de mentirillas» controlada por el gobierno, y el modelo actual genera dependencia hacia organismos internacionales y empobrece a la población.
Con un tono confrontativo, Zamora aseguró que su movimiento representa una alternativa fuera del control de los grupos de poder tradicionales. «Nosotros no tenemos amos ni dueños, tampoco somos títeres de los intereses de siempre», declaró al cierre de un video, haciendo un llamado al voto para construir lo que denomina «la nueva Costa Rica».





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