
INTERNACIONAL | En un giro sin precedentes para la geopolítica del hemisferio, el panorama político de Venezuela ha dado un vuelco radical. Tras más de una década en el Palacio de Miraflores, el ciclo de Nicolás Maduro en el poder parece haber llegado a su fin de manera abrupta durante la madrugada de este sábado 3 de enero de 2026.

La operación «relámpago»
La noticia, que comenzó como reportes de explosiones y sobrevuelos de naves no identificadas en la capital venezolana, fue confirmada por el propio presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense anunció que fuerzas de seguridad de su país ejecutaron un «ataque a gran escala» que culminó con la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
«Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque contra Venezuela y su líder. Nicolás Maduro ha sido capturado y trasladado fuera del país junto con su esposa», publicó Trump, añadiendo que los detalles se ampliarán en una conferencia de prensa que se llevará a cabo desde Mar-a-Lago a la 11:00 am.

Reacción desde Caracas: «Agresión Imperialista»
Mientras en Washington se celebra la operación como un éxito de las fuerzas especiales —identificadas por fuentes de la cadena CBS como la Fuerza Delta—, en Caracas el ambiente es de máxima tensión. El Gobierno venezolano ha calificado los hechos como una «gravísima agresión militar» y un acto de «terrorismo de Estado».
La vicepresidenta Delcy Rodríguez, cuyo paradero se mantenía bajo resguardo, emitió un comunicado exigiendo una «fe de vida» del mandatario y denunciando el ataque a infraestructuras civiles y militares. Según la versión oficial local, antes de su presunta captura, Maduro habría firmado un estado de emergencia para activar los planes de defensa nacional.
De conductor de bus a prisionero internacional
El ascenso de Maduro estuvo marcado por su lealtad a Hugo Chávez y su origen como sindicalista del Metro de Caracas. Sin embargo, su gestión de 12 años estuvo empañada por:
Crisis humanitaria: El mayor éxodo migratorio en la historia de la región.
Aislamiento diplomático: Sanciones internacionales y acusaciones de narcotráfico por parte del Departamento de Justicia de EE. UU.
Presión militar: La reciente autorización de Trump a la CIA para operar en territorio venezolano bajo la premisa de frenar el flujo de drogas y migrantes.
Impacto Global
La comunidad internacional reacciona con cautela y división. Mientras líderes como Javier Milei en Argentina celebraron el suceso con consignas de libertad, otros mandatarios como Gustavo Petro (Colombia) y Gabriel Boric (Chile) han expresado su profunda preocupación por la violación de la soberanía y han hecho un llamado urgente a organismos como la ONU y la OEA para evitar una escalada bélica mayor en la región.
Por ahora, el destino físico de Maduro es una incógnita, aunque reportes de inteligencia sugieren que ya se encuentra en custodia en territorio estadounidense para enfrentar cargos penales





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