
60 obras forman parte de la galería que tiene dentro y fuera de su casa el escultor Rodolfo Valverde
Karen Rojas | redaccion@elsoldeoccidente.com
SAN RAMÓN | ¡Se imaginan tener un jardín lleno de insectos gigantes como hormigas, libélulas y alacranes en casa! Pues así luce la fachada del talentoso escultor Rodolfo Valverde Gómez. Este ramonense trabaja sus asombrosas obras en piedra, maderas finas y acero inoxidable.
“Esculpo para mí, todo está a la venta, pero es una necesidad que siento de poder manifestar por medio de mis esculturas. ¿Por qué hago peces?, ¿por qué hago los tiburones?, ¿por qué hago cosas en madera?, porque es como un legado que quiero dejar para que la gente cuide más el mar. Me encanta la pesca, soy pescador, tengo mi propio bote y voy al mar a buscar material, de ahí tomo muchas ideas”, expresó el escultor.

Actualmente cuenta con alrededor de 60 obras de arte que forman parte de la galería que tiene dentro y fuera de su casa. El mensaje que quiere transmitir con los insectos gigantes es un llamado a la gente para que pongan atención al calentamiento global.
“Si no le ponemos cuidado al calentamiento global los insectos también pueden crecer y nos pueden atacar, es una teoría que yo no la voy a ver, pero se puede dar. Todos los insectos son importantes, trato de hacer conciencia en la gente para que usen menos químicos”, expresó Valverde.

Según nos explicó el escultor autodidacta desde que era un niño sentía fascinación por este arte, pero por los vaivenes de la vida tuvo que hacer una pausa.
“Yo comencé a los nueve años jugando con barro, comencé con el primer formón que logré comprar, me costó dos colones, con mucho esfuerzo haciendo mandados. Hay que recalcar que soy de una familia muy humilde. Le ha costado a uno mucho y a los 22 años dije nunca más vuelvo a hacer escultura y me dediqué a otras actividades trabajé en carpintería, construcción, estudié; fui profesor de educación física, me pensioné y al pensionarme retomé de nuevo la actividad artística”, comentó Valverde.
En el año 2003 una vez pensionado retoma el trabajo como escultor con un enfoque diferente ya más maduro, según explicó, con más ideas, herramientas y un taller que es importantísimo en esta labor. Así fue como a la edad de los 53 años y luego de trabajar durante 30 años en las escuelas se encamina nuevamente en su pasión.

Esculpir el arte abstracto es lo que más le gusta a don Rodolfo, ya que le da flexibilidad a la imaginación de los espectadores. Los materiales que utiliza para sus creaciones como las piedras y los troncos los encuentra en la naturaleza; en los ríos y playas. Es increíble ver como puede pulir una piedra sencilla hasta darle forma, textura y un color asombroso. La piedra es por excelencia el material favorito de don Rodolfo para esculpir.
Para este escultor el arte es la habilidad de poder ver lo que el material encierra. Valverde trae las imágenes a su mente de cómo podría ser la posible escultura con tan solo ver la pieza.
Don Rodolfo es artista en su taller y le encanta crear sus obras con total libertad y espontaneidad. Su casa es además de su taller, una galería de arte en donde se pueden apreciar por todo lo largo y ancho sus numerosas obras desde trofeos, peces, insectos, mantarrayas, torsos de mujeres y obras con las que realiza criticas sociales.
“Como no tengo escuela, como no fui a la universidad a estudiar arte, no tuve un maestro quien me guiara, soy muy libre. Me encanta pulir la piedra al máximo, que no quede huella de nada, es parte de lo que otros artistas reconocen en mí”, mencionó el artista.

Actualmente el escultor tiene 73 años y nos relató que ha recopilado a lo largo de 40 años maderas finas para la elaboración de sus esculturas.
“El material en Costa Rica está botado en todas las desembocaduras de los ríos, en los ríos, a la orilla de la carretera, nada más de tener ese ojo”, explicó.
Entre 200 a 250 obras de arte ha creado este escultor durante su trayectoria, muchas están fuera de Costa Rica; desde Canadá hasta Paraguay y también en Europa. La escultura del tamaño de los insectos gigantes tiene un costo de alrededor de 2 mil dólares.

La Biblioteca Nacional, la Junta de Pensiones de San José, la Contraloría General de la República, la Universidad de Costa Rica en San Ramón, el Banco de Costa Rica y el Museo de los Niños son algunos de los espacios en donde han estado las exposiciones de este artista.
“Quisiera dejarle un mensaje a los jóvenes, que se dediquen a hacer algo útil, la vida es muy corta. Quisiera que Dios me de muchos años más de vida para poder seguir haciendo arte y poder hacer mis proyectos”, externó el escultor ramonense.
Pueden contactarse con Rodolfo Valverde al 8356-0354.










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