
Andrés Castro | acastro@elsoldeoccidente.com
SAN JOSÉ. Por estos días, miles de costarricenses hacen romería hasta la Basílica de Cartago. Al santuario de “la negrita de los Ángeles”, llegan personas provenientes de todos los rincones del país, para cumplir promesas, solicitar un favor divino, o aprovechar el momento para hacer deporte.
Hasta ahí, todo bien. Sin embargo, para algunos no es suficiente con el multitudinario acompañamiento humano, y llevan sus mascotas. Situación que para el Colegio de Médicos Veterinarios implica un “esfuerzo físico que podría ser sinónimo de maltrato animal, penalizado por ley en Costa Rica”.

Ante ello, en redes sociales y medios de comunicación se está promoviendo una campaña con el lema “La promesa es suya, no de su mascota”. Durante muchos años, principalmente perros y caballos han sido expuestos a un esfuerzo físico extenuante.
Al tratarse de un recorrido que se hace principalmente sobre asfalto o cemento cuya temperatura puede superar los 65° Celsius, generará lesiones como quemaduras o laceraciones en sus almohadillas plantares. También, posibles heridas en las patas por erosión, astillas, cristales, puntas de metal y otros objetos. En otros casos deshidratación y golpes de calor.

Eliana Villalobos es vecina de Pavas en San José, en agradecimiento por un favor recibido, cada año hace la Romería. Ella nos contó sobre un caso del que fue testigo: “a una vecina del barrio se le ocurrió llevar su chihuahua el año pasado, expuso al animalito al sol, le generó una deshidratación que casi lo mata”.
Por su parte, la Dra. Silvia Coto Mora, presidenta del Colegio de Médicos Veterinarios de Costa Rica (COLVET), manifestó: “Recuerde, por favor, que la promesa es suya, no de su mascota. Si usted la ama y es un tutor responsable, sencillamente no lo lleve. En Costa Rica existe legislación vigente sobre el bienestar animal, el maltrato y crueldad animal están tipificados como delitos”.










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